El complejo Megapark, ubicado en la Platja de Palma, queda ahora a expensas de una decisión del Tribunal Supremo. | Jaume Morey

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La Sala de lo Contencioso del TSJB confirma la decisión de negar la unificación del permiso de actividad permanente al complejo Megapark, propiedad del Grupo Cursach. El tribunal ha desestimado un recurso presentado por la empresa para intentar conseguir esa licencia a través de la ‘Ley Delgado’, la normativa turística aprobada en 2012 que permitía determinadas ampliaciones de instalaciones de ocio aunque no estuvieran amparadas en el ordenamiento urbanístico municipal.

El Ajuntament de Palma decidió en el año 2018 denegar estos permisos, ya que consideraba que la normativa urbanística vigente impedía ampliar la actividad del Megapark. En su origen, el complejo estaba formado por dos establecimientos diferenciados: uno con licencia como cafetería y el otro como centro de ocio. Tras una serie de reformas, en el año 2017 la empresa intentó legalizar la situación del complejo y solicitó el permiso de actividad permanente. El departamento de Urbanismo municipal lo denegó. Señalaba que la entrada en vigor del plan de reconversión de Platja de Palma cambiaba el uso de las parcelas de recreativo a hotelero y que, por tanto, no se podría autorizar el cambio de actividad.

El recurso de la empresa planteaba que la ‘Ley Delgado’ permitía en su periodo de vigencia ampliaciones de los establecimientos fuera de ordenamiento y pedía acogerse a esa normativa para legalizar el complejo. La Sala considera que esa posibilidad debe ser interpretada de forma restrictiva: «No cabe acudir a esa vía para legalizar ampliaciones anteriores no autorizadas en edificios fuera de ordenación».

El criterio del tribunal es que el Megapark fue objeto de una «constante modificación y ampliación». Añade que lo fue «hasta llegar al punto donde la Administración explica que lo que antaño fue licenciado como centro de ocio, al final se convirtió en una sala de fiestas y restauración de 5.875 metros cuadrados sin autorización para ello».

Recurso ante el Supremo

La sentencia del TSJB ha sido recurrida ante el Tribunal Supremo en casación, por lo que aún no es firme. De serlo, la consecuencia sería que Megapark tendría que volver a su estado previo a 2015 y funcionaría como dos establecimientos en paralelo, no como una única sala.

Además de este procedimiento judicial hay otros abiertos contra las sanciones posteriores que impuso Cort por las obras en Megapark y que aún están pendientes de resolución. Al socaire de la investigación penal del ‘caso Cursach’, los ayuntamientos de Palma y Calvià adoptaron una serie de resoluciones disciplinarias contra distintos negocios del empresario, como Tito’s, Pachá, BCM o el gimnasio Megasport, que tuvieron que someterse a distintas reformas para mantener las licencias.

Obras llevadas a cabo por silencio administrativo y luego denegadas

La ampliación de Megapark se llevó a cabo en 2016 tras dos años de silencio del Ajuntament de Palma a la hora de autorizar las obras, lo que hizo que se ejecutaran por ‘silencio administrativo’ al tiempo que se tramitaban una serie de permisos por parte de la Conselleria de Turisme. Una de esas licencias está ahora pendiente de juicio por la imputación de la entonces directora general, Pilar Carbonell, en la macrocausa. El recorrido administrativo desembocará ahora en un recurso ante el Supremo.