A la hora que hubiese dado comienzo la 'revetla' la plaza Mayor estaba vacía. | Jaume Morey

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Plazas vacías y sin escenarios. Palma vive este martes por la noche una 'revetla' de Sant Sebastià atípica, con todos los actos suspendidos para intentar frenar los contagios de la pandemia del coronavirus. Ni foguerons, ni conciertos, ni reuniones de amigos. Este 2021 la fiesta llongueta se vive desde casa y se comparte en las redes sociales.

Para que se cumplan las normas sanitarias, la Policía de Palma cuenta con un dispositivo especial de vigilancia durante toda la noche. Por un lado patrullarán las barriadas para impedir que se produzcan aglomeraciones y se cumpla con el toque de queda y, por otra parte, atenderán las denuncias telefónicas al 092.

Este martes por la tarde, a la misma hora que hubiese dado comienzo la fiesta, la calle Colom, la plaza Mayor y la plaza de Cort, epicentro festivo, estaban vacías de gente y sin torradoras. No había pasacalles y el Drac de na Coca estaba resguardado en el Ayuntamiento.

Tampoco llovía, hasta la meteorología sabia que este Sant Sebastià era distinto. Suele ser habitual que el día de la revetla llueva antes, durante o después de la revetla. Este año tampoco ha sido así.

No obstante, con la finalidad de mantener la fiesta viva, varios colectivos ciudadanos han convocado actos online. Orgull Llonguet propone para esta noche que se compartan en las redes sociales fotografías de años anteriores y, a partir de las 21 horas, actuará en streaming el DJ Manex.

Por otra parte, la Obreria de Sant Sebastià, con el lema Enguany, l'important es la salut, propone que los ciudadanos luzcan los pañuelos amarillos y verdes de cada una de las cofradías palmesanas.

Este martes por la tarde también han repicado las campanadas de la Catedral, tal y como hacían antiguamente, en honor al patrón de Ciutat. Este miércoles, a las 10 de la mañana, la Seu celebrará una misa teniendo en cuenta las medidas de seguridad y un aforo del 30 %.

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