Algunos vecinos alimentan a los gatos callejeros sin saber que contraviene las ordenanzas. | Redacción Local

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La proliferación de gatos en muchos espacios públicos de Palma, como parques o aparcamientos, constituye un hecho cotidiano al que en ocasiones no se le presta atención. En otros casos su presencia no es tan fácil de controlar, como cuando 'okupan' solares privados vacíos y los vecinos los alimentan, generando problemas de convivencia en el seno de la comunidad. Si con el aviso de los técnicos no es suficiente, se moviliza a la Policía de Palma para vigilar el cumplimiento de las ordenanzas.

Además estas situaciones se pretenden atajar, por parte de las autoridades locales, con la expansión de una herramienta que en Palma empieza a popularizarse: las colonias de gatos autorizadas.

«Se trata de intentar educar cívicamente a los ciudadanos, la sanción es el último recurso», explican desde esta área. El foco lo ponen en el control y estandarizar unas medidas en cuanto a la presencia de los animales en las calles, especialmente cuando abundan quejas de los vecinos. En esos casos los técnicos del área de Medio Ambiente visitan a los ciudadanos que dan de comer a los animales callejeros, les explican que eso está prohibido, algo que en ocasiones es desconocido, y les exponen la posibilidad de crear una colonia de gatos regulada.

Esta tiene algunas condiciones, como el control de la natalidad y la supervisión veterinaria, y se basa en el acuerdo y coordinación entre las personas que la sustentan y los técnicos municipales.

En este enlace del Ajuntament de Palma encontrarán información de utilidad referente a las colonias de gatos en la capital balear.

Sin embargo, la rama institucional no es el único garante del bienestar de estos animales. Las plataformas surgidas de la propia sociedad juegan un papel fundamental, y en este caso destaca la labor de algunas como FeliZnos, gatos en Mallorca, que en Facebook pone en contacto a personas que necesitan acogida para los felinos con aquellas que pueden ofrecerles un nuevo hogar.

En estos casos, la solidaridad y la colaboración entre los usuarios es básica para poder responder ante las necesidades.