Si a la depuradora solo llegasen para su tratamiento las aguas fecales la planta proyectada por el Gobierno central estaría «suficientemente dimensionada», el problema es que también llegará mucha agua de lluvia porque buena parte de la red de la ciudad es mixta. Arriba, la depuradora del Coll. | M. À. Cañellas

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Cort reclamará al Ministerio para la Transición Ecológica que la nueva depuradora que va a construir en el municipio tenga una mayor capacidad de tratamiento de aguas mixtas (pluviales y fecales) de la que se propone en el proyecto y así acabar para siempre con los vertidos al mar.

El presidente de Emaya, Ramon Perpinyà, explica que el Consistorio prepara las alegaciones que se presentarán al Gobierno central en cuanto se levante el estado de alarma. No obstante, insiste en que la nueva depuradora proyectada «es suficiente para las necesidades de la ciudad, pues casi duplica la capacidad de tratamiento de la actual planta; lo más importante es que se realice cuanto antes».

La primera alegación se refiere al aumento de la capacidad de tratamiento primario de las aguas mixtas –de 11.500 metros cúbicos por hora propuestos a 33.000 metros cúbicos por hora–, una primera fase del proceso en la que se eliminan en buena medida los restos sólidos del agua.

Perpinyà explica que «debido a que hay una parte de la red de la ciudad que es mixta, es decir que recoge agua de lluvia y fecal, a veces la depuradora no da abasto para tratarla toda y se producen los vertidos.

Con la depuradora actual y con el nuevo tanque de laminación que se ha comenzado a construir ya se reducirán en buena medida estos vertidos. «Pero con este tanque y la nueva planta, aunque sea sin la capacidad que se reclama, los vertidos serán ya escasos. Y si se lograse mayor capacidad de tratamiento primario eso permitiría ir vaciando el tanque de forma más rápida de manera que aunque las lluvias durasen muchos días los vertidos serán casi  inexistentes», explica. «Se trata, por tanto, de una mejora necesaria para que desaparezcan los vertidos y con una previsión a futuro de un posible crecimiento de la ciudad».

Una segunda alegación pide que el aumento de las líneas de tratamiento secundario se puedan realizar en caliente. La depuradora propuesta contempla tres líneas dobles de tratamiento secundario y si por necesidades de aumento de población fuera necesario alguna línea más se reclama que se pueda realizar sin necesidad de paralizar la planta. Por último, Cort insistirá en la necesidad de un emisor más largo del propuesto, de 1,8 a 5 kilómetros, lo que supondría unos 15 millones más de presupuesto.