Antonio Antela.

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El coordinador de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), Antonio Antela, un doctor que se contagió del virus causante de la pandemia contra el que batalló un mes, se ha preguntado este sábado quién gana algo con no ordenar de nuevo un confinamiento domiciliario para la población.
«No entiendo el empecinamiento del Gobierno en no declarar el confinamiento de todo el país con más de 40.000 casos diarios, la incidencia acumulada disparada, y los ingresos hospitalarios y en UCI en ascenso», escribe en su cuenta oficial de Twitter.

Con las cosas así, «tampoco arranca la economía» y la sanidad, si nada lo evita, «se colapsará», vaticina este experto. «¿No será mejor confinarnos a todos para que no circule el virus y acelerar al máximo la velocidad de la vacunación con todos los medios disponibles, incluyendo el ejército y a los profesionales actualmente en paro (más de 3.000 enfermeras)?», prosigue.

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Y abunda en su mensaje principal: «¿Quién gana algo manteniendo esta situación?», una cuestión que lanza al aire. «Sé que no voy a ser muy popular, pero creo que la única manera eficiente de afrontar la pandemia en España en estos momentos es confinamiento total desde ya y volcar todos los esfuerzos, ejército incluido, en vacunar al mayor número de personas en el menor tiempo posible. Dicho», expone.

Antonio Antela tuvo una neumonía bilateral y su recuperación fue muy lenta. Perdió mucho peso. Y junto a lo físico, iba lo psicológico. Él mismo en su momento, pues se infectó en la primera ola de la pandemia, contó a Efe que había vivido la enfermedad como una experiencia traumática. «Vulnerable, un poco a la deriva, con el problema sobreañadido de la angustia por estar aislado y con otro más, el de tener la sensación de que te vas de este mundo sin despedirte de tu familia».

Cuando regresó a su puesto de trabajo, a la primera línea, sintió que retornaba al lugar del crimen, dicho por él mismo. Porque «de alguna manera tienes ganas de volver a ayudar, eso siempre; pero también tienes temor por volver a infectarte».