El secretario de Estado de Empleo y Economía Social, Joaquín Pérez Rey, presenta los datos del paro registrado y de afiliación a la Seguridad Social del mes de octubre. | EMILIO NARANJO

TW
5

El gasto en prestaciones de desempleo para los trabajadores inmersos en expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) ascenderá a unos 14.000 millones este 2020, según ha apuntado este miércoles el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey.

Durante la rueda de prensa para valorar los datos de empleo de octubre, Pérez Rey ha señalado que desde marzo hasta ahora el coste en prestaciones asciende a 12.436 millones de euros, que se elevarán hasta esos 14.000 millones de aquí a final de año. Esta cantidad no incluye la otra parte de gasto que conllevan estos expedientes en forma de bonificaciones a las cuotas que las empresas pagan a la Seguridad Social.

Junto a esta cifra, Pérez Rey también ha ofrecido datos de la campaña de la Inspección de Trabajo para controlar el uso adecuado de los ERTE y que, hasta ahora, acumula 2.155 infracciones.

En concreto, ha detallado que, a 29 de octubre, se habían finalizado 18.256 de los 30.883 expedientes tramitados en total y que de esos 18.256, 2.155 se han resuelto con infracción.

Sobre la posibilidad de ampliar los ERTE más allá del 31 de enero, ha recordado que estas decisiones se toman en el marco del diálogo social con patronal y sindicatos y que la semana que viene tienen prevista una nueva reunión.

Pérez Rey ha defendido el papel jugado por los ERTE para paliar la destrucción de empleo en esta crisis y la flexibilidad de esta herramienta para adaptarse a un empeoramiento de las restricciones por la pandemia.

«Es un sistema que si las circunstancias lo exigen habrá que persistir», ha subrayado.

En una línea similar, el secretario de Estado de Seguridad Social y Pensiones, Israel Arroyo, también ha dicho que es una herramienta lo «suficiente flexible para acomodar un endurecimiento de la pandemia».

Ambos han coincido también en señalar que el flujo de personas que han ido saliendo de los ERTE -donde permanecen 599.350 trabajadores frente a los 3,3 millones que llegaron a estar en el peor momento de la pandemia- lo han hecho para volver a la actividad, no al desempleo