Varios jóvenes caminan durante las protestas en Barcelona contra la sentencia del 'procés'. | Efe

0

El servicio de alta velocidad entre Barcelona y Figueres (Girona) está interrumpido desde las 6.40 horas de este miércoles debido a «cortes intencionados» de la fibra óptica en varios puntos del recorrido, según han informado fuentes de Adif, lo que ha afectado al sistema de comunicaciones.

Las mismas fuentes han indicado que no hay previsión de cuándo se restablecerá el servicio, debido a que hay problemas para que lleguen los materiales necesarios por carretera.

El Gobierno eleva las cifras de los disturbios

Los pasajeros afectados por este sabotaje son redirigidos al servicio ferroviario convencional de larga distancia para que puedan completar su recorrido.

Por otra parte, desde primeras horas, la quema de neumáticos en la zona de vías entre Canet y Sant Pol ha causado daños en la catenaria, lo que ha provocado la interrupción del servicio de las líneas R1 y RG1 en este tramo, aunque a estas horas ya vuelve a funcionar.

La quema de neumáticos en las vías también ha obligado a interrumpir la circulación ferroviaria entre Mollerusa y Lleida de la R-12, si bien Renfe la ha restablecido hacia las 7.45 horas.

Noticias relacionadas

Carreteras colapsadas

Asimismo la circulación por carretera se está viendo este miércoles afectada por las cinco «Marchas por la libertad» en protesta por la sentencia del procés que han arrancado desde Girona, Vic (Barcelona), Berga (Barcelona), Tàrrega (Lleida) y Tarragona y que avanzarán por etapas hasta llegar el viernes a Barcelona.

Vídeo | Arde la noche en Barcelona

Los manifestantes han marchado por la autovía A2, una de las principales vías de Cataluña, así como por la N-340 y por la C-26, lo está provocando problemas de movilidad en estas carreteras. Se están produciendo incidencias por las marchas en la AP-7 en Girona, la C-17 en Malla (Barcelona), y la N-340 en Tarragona, todas ellas en dirección Barcelona.
Además, están cortadas en los dos sentidos por manifestaciones la A-2 en Igualada (Barcelona), la C-31 en Torroella de Montgrí (Girona), la C-51 en Alió (Tarragona), la N-240 en Valls (Tarragona) y la C-65 en Cassà de la Selva (Girona).

Las cinco marchas están organizadas por la Asamblea Nacional Catalana (ANC), con el apoyo de Òmnium Cultural, aunque también se han adherido los Comités de Defensa de la República (CDR), que han llamado a «bloquear el país de punta a punta» durante los tres días que durará la iniciativa, con previsibles cortes en la red viaria catalana.

El sindicato policial denuncia la «tremenda paliza» a un hombre por apagar un contenedor

El Servei de Trànsit se mantiene muy pendiente de la evolución de estas marchas y propone desvíos alternativos para los conductores.