El presidente del gobierno Pedro Sánchez y el líder de Podemos Pablo Iglesias. | Juan Carlos Hidalgo

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La investidura de Pedro Sánchez en julio parece cada vez más improbable después del fracaso de la negociación entre el candidato socialista y el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, que están más alejados que nunca y se acusan mutuamente de torpedear el diálogo.

La quinta reunión entre ambos desde las elecciones y la primera en la que supuestamente se iba a empezar a negociar programa -así lo querían los socialistas- ha acabado este martes con un durísimo cruce de reproches entre los dirigentes de uno y otro partido y sin visos, por el momento, de que se vaya a encauzar la situación. Y vuelve a despertar el fantasma de una repetición electoral, que tendría lugar el 10 de noviembre.

El candidato a la investidura y su socio preferente entraron a esta reunión, este mediodía en el Congreso, con la misma posición que han defendido desde el principio: Sánchez apostando por el Gobierno monocolor y un acuerdo de cooperación con Podemos e Iglesias reclamando la coalición.

Menos de dos horas después acababa el encuentro con las posiciones enconadas y un tono menos amistoso que nunca.

Nada más terminar el encuentro, Podemos aseguraba que Sánchez había advertido a Iglesias de que habrá elecciones si no apoyaba la investidura en julio, una intención que los socialistas han negado después, pese a admitir que no quieren otro intento tras el de este mes. «Constatamos que Pedro Sánchez no quiere negociar, sino que intenta imponer unilateralmente un gobierno de partido único. No es sensato que el PSOE actúe como si tuviera mayoría absoluta cuando no la tiene», señalaron fuentes de Podemos.

Pero la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, comparecía tras la reunión en rueda de prensa para acusar a Iglesias directamente de mentir, y reprocharle todas las «falsedades» que han dicho los dirigentes de Podemos en estas semanas.

Según Lastra, no es cierto ni que Sánchez haya ofrecido a Iglesias ministerios, ni que le haya confesado que prefería pactar antes con Cs y el PP ni que su intención sea ir a elecciones en noviembre.

Visiblemente enfadada, la portavoz socialista acusó al líder de Podemos de ser desleal, de anteponer los nombres en el consejo de ministros a la política y de no tener intención de pactar. «No quiero pensar que el señor Iglesias esté buscando impedir, por segunda vez, que España tenga un gobierno de izquierdas», dijo Lastra recordando las frustradas negociaciones de 2016, en las que Iglesias exigió ser vicepresidente de un Gobierno de Sánchez.

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Precisamente, los socialistas aseguraban ya por la tarde que el líder de Unidas Podemos ha vuelto a exigir a Sánchez el segundo puesto del Ejecutivo. Y no es una exigencia que haya puesto sobre la mesa este martes, sino ya en la primera reunión entre ambos después de las elecciones, según han apuntado fuentes del PSOE.


Una exigencia que negaron desde Podemos. «Es absolutamente falso, no se ha hablado de eso», señalaron desde la formación morada en esta jornada en la que ni Iglesias ni otro dirigente comparecieron ante la prensa para dar cuenta de la reunión.

A menos de dos semanas del debate de investidura, parece muy difícil que se reconduzca el diálogo entre socialistas y Podemos, aunque Adriana Lastra insistía en que por parte de Sánchez y los suyos seguirán intentándolo.

Por la tarde, Pedro Sánchez se reunió con el líder del PP, Pablo Casado, a quien de nuevo pidió que no bloquee la investidura. Y de nuevo Casado le dijo que los populares votarán «no». Aunque subrayó que quiere hacer «todo lo posible para que la situación política se desbloquee», pero eso, en su opinión, «es compatible» con mantener su negativa a la investidura.

Aunque ha ofrecido a Sánchez once pactos de Estado que según ha dicho darían estabilidad a la legislatura, insistía en que el PP no puede facilitar la investidura por coherencia y responsabilidad, y porque «no sería bueno que España se quedara sin alternativa política».
«El primer pacto de Estado al que podríamos llegar podría ser precisamente que no bloquearan la investidura», ha respondido después Adriana Lastra, quien ha recordado a Casado que sin investidura no hay posibilidad de pactos de Estado.

No ha habido reunión de Sánchez con Albert Rivera porque el líder de Ciudadanos ha vuelto a rechazar la convocatoria del presidente del Gobierno en funciones.

Rivera justificó de nuevo su negativa porque no quiere participar en «más teatro» y porque el proyecto del líder socialista es «antagónico» al de la formación naranja.

El PSOE lamentaba que Ciudadanos no tenga problema en reunirse con Vox, como se ha visto en la Asamblea de Madrid, y su líder no haya querido atender la invitación del presidente del Gobierno en funciones. «La democracia es importante tanto por el fondo como por la forma», advertía Lastra.