El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy (2i), junto a su esposa, Elvira Fernández Balboa (2d), la exministra de Defensa María Dolores de Cospedal (i), y el coordinador general del PP, Fernando Martínez Maíllo (d), durante la celebración del Congreso Nacional del Partido Popular. | Kiko Huesca

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Mariano Rajoy ha dejado la vida política con un patrimonio inmobiliario que no ha crecido apenas desde finales de los años 90, con un total de cinco inmuebles repartidos por Madrid, Pontevedra y Gran Canaria, a los que suma 33.622 euros en cuentas corrientes y casi un millón en diversos activos de ahorro.

Con la renuncia a su acta de diputado tras el triunfo de la moción de censura y su regreso a su puesto de registrador en Santa Pola, Rajoy ha actualizado su declaración de bienes y rentas en el Congreso para dar cuenta de los cambios producidos desde el inicio de la legislatura.

Rajoy declara su sueldo de presidente de 79.756 euros netos en 2017, y el pago de 27.217 por IRPF. No ha adquirido ninguna vivienda desde 2004, cuando compró el 25 por ciento de un apartamento en Gran Canaria en régimen de gananciales. Posee, además de su casa habitual en Madrid, también en régimen de gananciales, un apartamento con plaza de garaje y una oficina en Pontevedra y otro apartamento en Madrid, adquiridos todos ellos entre 1987 y 1998, y sin hipotecas.

Fondos y acciones

En la declaración de bienes de Rajoy destaca el casi millón de euros en varios activos de ahorro e inversión. El expresidente tiene 498.299 euros en fondos de inversión, 207.972 euros en acciones de empresas que cotizan en Bolsa y 270.106 euros en un seguro de ahorro.

Los alquileres de algunas de sus propiedades le reportaron unos ingresos declarados de 20.214 euros el año pasado, además de 5.663 euros por dividendos de acciones, y 2.358 recibidos por la venta de fondos de inversión o derechos de suscripción.
Patrimonio más modesto tiene su sucesor en la presidencia del Partido Popular, Pablo Casado, que solo cuenta con un inmueble en propiedad, su vivienda particular en Madrid, comprada al cincuenta por ciento en abril de 2015 y para la que pidió un préstamo hipotecario de 280.000 euros.

Casado no declara tener coche, pero sí 19.283 euros en acciones cotizadas y una cuenta corriente bancaria con 18.926 euros, activos que le reportaron un rendimiento de 566 euros. El sucesor de Rajoy recibió de su partido 24.885 euros y percibió otro 4.740 euros por impartir cursos, ponencias o seminarios internacionales.

Robles, Ábalos y Batet

Pero Rajoy no ha sido el único exdiputado que ha actualizado su declaración de bienes al abandonar la Cámara Baja, ya que lo han hecho también los tres ministros del Gobierno de Pedro Sánchez que renunciaron al escaño al entrar en el gabinete: Margarita Robles, José Luis Ábalos y Meritxell Batet. Robles tiene dos viviendas en Madrid, una adquirida en 2004 y la segunda en 2014, y un pequeño turismo con más de quince años. Declara dos cuentas corrientes, con 25.700 entre las dos, y una cuenta de inversión con 385.000 euros, a la que hay que sumar un plan de pensiones que acumula ya 77.700 euros. Por todo ello, la ministra de Defensa pagó 20.845 euros en el IRPF.

José Luis Ábalos es propietario de cuatro inmuebles en Valencia, entre ellos dos locales comerciales, adquiridos en 1993 y 2003, uno de ellos al 50 por ciento. El alquiler de un bajo comercial le reportó unos ingresos de 7.344 euros. Además de esos locales, tiene otras dos viviendas en Valencia, una de ellas unifamiliar en usufructo y la mitad de un apartamento de 37 metros cuadrados en Madrid, adquirido en 2010.

Acumula tres préstamos hipotecarios en Bankia, con un saldo pendiente en el momento de la declaración de 215.514 euros. Como secretario de Organización del PSOE asegura haber percibido 1.159 euros y tiene una cuenta corriente con 5.417 euros.

Ábalos declara tener un coche de segunda mano matriculado en 2003 y dos planes de pensiones de ASEVAL y el BBVA, con un saldo acumulado de 28.000 euros. La ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, tiene una vivienda en Barcelona y dos créditos hipotecarios de los que le queda por pagar algo menos de 100.000 euros. Declara una cuenta con un saldo de 34.488 euros y dos planes de previsión social. Uno de las Cortes Generales, con un valor de 15.726 euros, y un segundo con algo más de 16.000 euros.