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El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha suspendido el pleno convocado este viernes después de un rifirrafe con el portavoz de Ciudadanos, Carlos Carrizosa, al que ha instado, sin éxito, a volver a colocar en la bancada del Govern aún no constituido un lazo amarillo que había retirado.

El lazo amarillo, con el que los soberanistas buscan recordar a los consellers nombrados por Torra que están en prisión preventiva o huidos en el extranjero y que no han podido tomar posesión, ha sido retirado por Carrizosa al considerar que, al no haber Govern constituido, no podía representar a nadie.

Torrent le ha llamado al orden pidiendo que no convirtiera el hemiciclo en un «patio de colegio» y le ha exigido que restituyera el lazo, al menos provisionalmente, para poder continuar el pleno. Pero, al no hacerle caso, el presidente del Parlament ha optado por suspender la sesión.

Desde el inicio de la legislatura, los soberanistas han colocado en cada pleno lazos amarillos en los escaños de los diputados que están en prisión o huidos en el extranjero a raíz del proceso unilateral de independencia, sin que hasta el momento se hubiera producido ningún incidente.

La diferencia es que este viernes era el primer pleno de Torra como president pero sin Govern, ya que los consellers propuestos no han podido tomar posesión, entre los que hay dirigentes en prisión preventiva y huidos en el extranjero.

Así, Torra se ha sentado en la primera fila del hemiciclo, reservada para el Govern, y lo ha hecho solo por la ausencia de consellers en posesión de sus cargos, una circunstancia que los soberanistas han querido escenificar situando en esta ocasión uno de los lazos en el espacio reservado para consellers, justo en la fila de abajo de la bancada de la oposición.

Como Ciudadanos se sitúa en la segunda fila, el polémico lazo ha quedado justo delante de los principales dirigentes del primer grupo del Parlament, entre ellos Carrizosa, quien en los primeros momentos del pleno ya lo ha retirado de forma sutil, para que no se viera, sin afectar el curso de la sesión plenario.

Pero Carrizosa se ha enojado al ver que los soberanistas volvían a colocar el lazo donde estaba, tras lo cual ha tomado la palabra para quejarse.


«No queremos tener un lazo amarillo justo delante de nuestra bancada», ha señalado el portavoz de Ciudadanos, en un momento en el que no estaba en el hemiciclo la líder del grupo, Inés Arrimadas, quien sin embargo se ha incorporado poco después.

Torrent le ha pedido que no retirara el lazo y que permitiera acabar el pleno, tras lo cual ha propuesto mantener una reunión, pero Carrizosa no le ha hecho caso y ha quitado de nuevo el símbolo amarillo.

El presidente del Parlament le ha llamado al orden advirtiéndole de que no era «nadie para quitar símbolos», y le ha instado a volverlo a situar el lazo en el escaño o, si no, a entregarlo a los servicios de la Cámara.
Como Carrizosa ha hecho caso omiso, Torrent ha suspendido, al menos momentáneamente, el pleno para reunir a los portavoces de los grupos parlamentarios.

Este rifirrafe se ha producido justo cuando ya se han producido incidentes entre ciudadanos por la ubicación en espacios públicos de símbolos a favor de los soberanistas en prisión, como sucedió hace unos días en la playa de Canet (Barcelona), en donde la instalación de numerosas cruces amarillas acabó con incidentes y agresiones.

Posteriormente, Torrent ha acordado con los grupos un cambio de lugar del lazo amarillo y se ha movido a la parte izquierda de la primera fila del hemiciclo, junto al presidente de la Generalitat, Quim Torra.