Fotografías de archivo de los los 15 diputados socialistas que han roto la disciplina de grupo votando en contra de la investidura de Rajoy: (de izda a dcha y de arriba a abajo) Margarita Robles, Susana Sumelzo, Odón Elorza, Rocio de Frutos, Zaida Cantera, Meritxell Batet, Joan Ruiz, Merce Perea, Manel Cruz, José Zaragoza, Lidia Guinart, Marc Lamuá, Pere Joan, Sofía Hernanz y Luz Martínez Seijo. | Efe

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Los diputados 'díscolos' del PSOE prevén presentar las mismas alegaciones al expediente que les ha abierto la dirección del Grupo Socialista por votar 'no' en la investidura de Rajoy, según informaron fuentes parlamentarias, quienes explicaron que se ampararán en que votaron «en conciencia».

La dirección del Grupo Socialista en el Congreso ha comunicado esta tarde la apertura del expediente a estos 15 diputados del PSOE antes de decidir si les impone o no una sanción.

La carta ha sido remitida por el presidente del Comité de Disciplina del Grupo Socialista, el conquense Luis Sahuquillo, y en ella se les notifica que se ha abierto el procedimiento habitual previsto en el reglamento del grupo parlamentario en caso de no respetarse el sentido de voto decidido.

Además, les informa de que cuentan con una semana para hacer las alegaciones correspondientes sobre su decisión, que supone una desobediencia del mandato del último Comité Federal, que optó por abstenerse ante Rajoy.

Las fuentes consultadas explicaron que los diputados que no acataron la disciplina de voto han hablado entre sí y se han intercambiado las cartas que han recibido. En principio, explican, todas son iguales, por lo que las alegaciones serán también iguales. Estas se basarán, según señalan, en que votaron «en conciencia» en contra de Mariano Rajoy.

Alguno de los consultados afirma que ya cuentan con un texto conjunto preparado, pero precisa que éste es el procedimiento con sanción económica que es, según aseguran, hasta donde puede llegar la Comisión Disciplinaria del Grupo Parlamentario.

Sin embargo, hay quien se teme que pueda haber un expediente que provenga de la Comisión Gestora del PSOE y en este caso, las sanciones pueden llegar a la expulsión del Grupo o la suspensión de militancia.

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No obstante, el mismo sábado, antes de que se procediera a la segunda votación de la investidura de Mariano Rajoy, el presidente de la Gestora que dirige el partido, Javier Fernández, dejó entrever que sólo habría sanciones económicas para los díscolos porque aseguró entonces que no tenía en la cabeza expulsar a nadie del grupo.

La multa máxima es de 600 ?

Entre quienes el pasado sábado se apartaron de este criterio se encuentran los siete diputados del PSC -entre ellos Meritxell Batet, miembro de la dirección del Grupo Socialista-, las dos independientes que 'fichó' el ex secretario general Pedro Sánchez para su lista por Madrid, Margarita Robles y Zaida Cantera, los baleares Sofía Hernanz y Pere Joan Pons, el vasco Odón Elorza, la gallega Rocío de Frutos, la palentina María Luz Martínez Seijo y la aragonesa Susana Sumelzo.

Conocidas las alegaciones, la dirección del Grupo Socialista decidirá las sanciones que impone a los diputados que se han saltado la disciplina, que podrían enfrentarse a multas que oscilan entre los 200 y los 600 euros, ésta última es la de mayor cuantía.

Horas antes, el ya exdiputado y exlíder del PSOE Pedro Sánchez pidió expresamente a la Gestora que no expulsara a los diputados que rompieran la disciplina de voto recordando que la Constitución contempla el voto en conciencia, y reclamó, además, que no se rompiera la alianza establecida con el PSC.

«Sin miedo y con la conciencia tranquila»

Nada más recibir el aviso, Odón Elorza ha comunicado vía Twitter la recepción de la comunicación y ha augurado que habrá más expedientes disciplinarios. «¿Pagaremos los platos rotos por otros?», ha planteado. Por su parte, Zaida Cantera ha señalado, también en la misma red social, que recibe esta notificación «sin miedo y con la conciencia tranquila».

Horas antes, la jueza en excedencia y 'número dos' por Madrid Margarita Robles apuntaba que no temía sanciones por su negativa a facilitar otro Gobierno de Mariano Rajoy, pero en todo caso avisaba a los suyos que se preocuparan más por hacer una oposición «seria» que por hablar de los «castigos» que pondrá a los diputados 'rebeldes'.