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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, asegura que seguirá volviendo siempre a Pontevedra por cualquier razón pese a la «afrenta» promovida por algunos concejales de esta ciudad de declararle persona «non grata» y que confía que pronto sea revocada.

«No pienso renunciar a mi ciudad. No voy a renunciar ni a mis amigos ni a mis vivencias. No quiero ser de ningún otro lugar», asegura en una carta a los pontevedreses que publica este domingo el Faro de Vigo con motivo de su presencia en Pontevedra para acudir al Congreso del PP provincial en el que será elegido presidente Alfonso Rueda.

Recuerda el jefe del Gobierno que llegó a Pontevedra con 15 años y que en esta ciudad residen sus amigos de siempre, y evoca algunos recuerdos de su juventud vividos en ella así como que fue donde conoció a la que hoy es su mujer, Elvira Fernández, «tan pontevedresa y tan amante de esta ciudad como yo», recalca.

Rememora también que cada fin de semana volvía a Pontevedra desde Santiago de Compostela durante el tiempo que estudiaba en esta ciudad su carrera y que en uno de esos viajes casi se queda «a mitad de camino» debido a un accidente de tráfico.

«Hoy vivo en Madrid, antes lo hice en Santa Pola o en Villafranca, pero siempre vuelvo a Pontevedra porque en esta ciudad eché mis raíces y porque no quiero ser de ningún otro lugar», escribe el presidente en funciones.

Añade que esta ciudad es parte de su vida personal y política, y que fue concejal, presidente de su Diputación y diputado al Congreso en cinco legislaturas por esta circunscripción.

«Casi todo lo que sé de política lo aprendí aquí: de las victorias y de las derrotas, de los desengaños y de las reconciliaciones, de los pactos y de la generosidad», asegura antes de precisar que eso le ha servido para saber lo que se puede hacer desde la política tanto para llevar la electricidad a una aldea como para evitar el rescate de España por parte de la UE.

También para gobernar España pensando siempre en lo que necesitan los millones de españoles que no viven en grandes urbes e intentando actuar en la vida pública con «equilibrio, mesura y afán de concordia».

Por ello, lamenta que algunos concejales de Pontevedra hayan querido hacerle daño declarándole persona «non grata» cuando cree que hay otras maneras mucho más razonables de demostrar el desacuerdo con un gobernante.

Pero asegura que esa «afrenta» ha sido ampliamente compensada por todas las muestras de solidaridad y cariño que ha recibido desde entonces y muestra su convencimiento de que algún día ("ojalá no muy lejano», precisa), algún alcalde ("ojalá que el actual», escribe también) planteará la retirada de esa declaración «que nada aporta a la ciudad».

Rajoy reitera que tras regresar hoy a Pontevedra para apoyar a sus compañeros del PP, seguirá volviendo por cualquier otra razón relacionada con su partido, sus amigos o su familia.