Josep Antoni Duran i Lleida atiende a los medios a su llegada al Congreso. | Emilio Naranjo

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La reflexión abierta por Josep Antoni Duran i Lleida sobre su futuro mantiene en vilo a CiU y subraya las diferencias de los socios de federación ante el proceso soberanista, aunque el político democristiano achaca en buena medida su situación a que se siente «huérfano» de diálogo por parte del Gobierno.

El líder de Unió ha comparecido por primera vez ante los medios de comunicación tras las informaciones que apuntaban a que abandonaría la secretaría general de CiU después de la votación de la ley de abdicación, prevista para hoy en el Congreso de los Diputados.

Después de una reunión de la Permanente de Unió, de carácter excepcional, Duran ha dicho que no dejará la portavocía de CiU en el Congreso ni su escaño, sino que sólo se plantea abandonar la secretaria general, algo que decidirá conjuntamente con el presidente catalán y líder de CDC, Artur Mas, con quien comparte la defensa de la consulta soberanista.

CDC ha convocado para hoy una reunión extraordinaria de su Secretariado Permanente para analizar la situación creada por Duran i Lleida, aunque fuentes del partido han expresado satisfacción porque el democristiano haya desligado la consulta de su reflexión sobre si seguir como secretario general de CiU.