El president de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, ha trasladado un mensaje de «tranquilidad» a los alcaldes de Vinaròs, Benicarló y Peníscola, tres de los municipios más afectados por el episodio de movimientos sísmicos que sacude la zona desde hace un mes. | Efe

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La costa de Castellón y las Tierras del Ebro registraron la noche del viernes, desde pocos minutos después de las diez, una nueva serie de 24 microseísmos, uno de los cuales ha alcanzado los 3,1 grados en la escala Richter, el cuarto terremoto del día alrededor de dicha intensidad según el Instituto Geográfico Nacional del ministerio de Fomento. Lo que suma un total de 45 en 24 horas.

El último de ellos se produjo a las 12:26 horas, pero su nivel ha sido solo de 1,6 grados. El epicentro se situó en la misma zona de los sismos anteriores, donde este viernes se produjeron cerca de una treintena. Con esta nueva jornada, los vecinos de la zona han visto como el número total de terremotos en la última semana supera los 400 y ha ido creciendo la alarma.

En las sacudidas de la madrugada de ayer la fuerza máxima alcanzada por los temblores ha sido de 2,2 grados y la mínima de 1,5. Desde las tres de la tarde del pasado viernes, cuando hubo un seísmo de 2,9 grados, se registraron hasta seis movimientos alrededor de los 2 grados de magnitud.

La falla no se mueve

La empresa que gestiona el proyecto Castor, Escal UGS, ha descartado movimientos sísmicos mayores que los actuales frente a la costa del norte de Castellón y sur de Tarragona, y afirma que la falla grande de Amposta no se ha movido, según su portavoz, Recaredo del Potro.

En declaraciones a Catalunya Ràdio, Recaredo del Potro, portavoz de Escal UGS, ha asegurado que según los últimos estudios técnicos la falla grande de Amposta no se ha movido.

Asimismo, ha descartado movimientos sísmicos más fuertes que los actuales ante las costas de las comarcas del Montsià (Tarragona) y el Baix Maestrat (Castellón). A su juicio, la falla Amposta no se ha movido, sino que lo que ha causado los terremotos ha sido alguna pequeña falla colateral y desconocida hasta ahora.

Por otra parte, la petrolera Shell, que durante 25 años extrajo petróleo de la cavidad donde ahora el proyecto Castor inyecta gas, advirtió en un informe a finales de los años 1980 que reaprovechar el pozo podría causar terremotos, ha declarado Evelio Monfort, portavoz de la Plataforma en Defensa de las Tierras del Sénia.