El ex presidente del Gobierno José María Aznar. | Efe

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El ex presidente del Gobierno José María Aznar dijo en 2007 al entonces embajador de EEUU Javier Aguirre: «Si veo a España desesperada, quizá tendría que volver a la política».

Según documentos secretos y reservados filtrados por WikiLeaks y publicados por El País, durante una cena en la residencia oficial del embajador el 28 de junio de 2007, Aznar, según el resumen del encuentro que hizo Aguirre, pintó un panorama desolador de España.

«Aznar ve con gran preocupación la continua cesión de poder a Cataluña y el País Vasco que está 'lentamente erosionando a España' así como la insistencia de Zapatero en recuperar el pasado de la Guerra Civil», según el diplomático norteamericano.

El embajador le preguntó a Aznar cuál sería su papel si, siguiendo su visión, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero seguía con esas políticas en España y el PP y Mariano Rajoy fracasaban en su intento de recuperar terreno.

Aznar contestó: 'Si veo que España está realmente desesperada, quizá tendría que volver a la política nacional».

Sucesor

Según El País, Aguirre deja claro en su cable el escaso apoyo a Rajoy que encontró durante la charla. «El embajador le ofreció a Aznar varias oportunidades durante la cena para que comentara los puntos fuertes del actual líder del PP, Mariano Rajoy, pero el presidente solo demostró un apoyo sin mucho entusiasmo a su sucesor».

De acuerdo con esta información, casi todos los dirigentes del PP -y cita a Angel Acebes, Eduardo Zaplana, Alberto Ruiz-Gallardón y Jorge Moragas- hicieron algunas confidencias en la embajada norteamericana.

Varias veces desde la embajada mandan a Washington el mismo comentario: «creemos que Rajoy debe su longevidad en el cargo más que nada a la ausencia de un sucesor creíble dentro de su partido».

Ruiz-Gallardón, tras la derrota electoral de 2008, llega a decir que «Rajoy es el líder, no hay ninguna otra opción creíble. Esperanza Aguirre o yo podríamos intentar tomar el control del partido, pero a riesgo de partirlo por la mitad».