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Los disturbios que el lunes asolaron El Aaiún dieron paso ayer una aparente normalidad en las calles de la capital del Sahara Occidental, aunque fuentes saharauis señalaron que se están practicando detenciones masivas en los barrios orientales, de mayoría saharaui, y al norte de la ciudad con registros casa por casa. La peor noticia es que Maruecos intenta tapar la realidad aislando la ciudad de El Aaiún del mundo.
Testigos presenciales explicaron que militares y fuerzas de seguridad continúan desplegados por las principales calles de la ciudad, mientras que un buen número de comercios y cafeterías optaron ayer por cerrar sus puertas al público. La relativa tranquilidad que se indicaba desde Rabat resulta complicado verificarla ya que, por tercer día, Marruecos bloqueó el acceso a El Aaiún a los periodistas, por lo que todos los testimonios se han de obtener por vía telefónica.
La aerolínea de bandera marroquí Royal Air Maroc dejó en tierra a trece corresponsales y enviados especiales de distintos medios -la mayoría españoles- que acudían a la ciudad para informar sobre los incidentes.
Detenciones
Fuentes saharauis relataron que la Policía practicó ayer en los barrios orientales de la ciudad un gran número de detenciones de jóvenes supuestamente implicados en los disturbios, aunque Rabat hasta el momento sólo ha dado a conocer 65 arrestados, todos ellos el lunes.
Por el momento, Marruecos ha reconocido oficialmente nueve víctimas mortales. Mientras, el Frente Polisario aseguró que los saharauis fallecidos son ya once, 723 los heridos y 159 los desaparecidos.