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EFE-MADRID/BARCELONA
Los órganos de gobierno de la CEOE cerraron filas ayer en torno al presidente de la patronal, José María Cuevas, después de que éste pidiera disculpas por sus polémicas declaraciones sobre el proceso de paz en el País Vasco y la OPA de Endesa. En una reunión celebrada ayer a puerta cerrada, Cuevas leyó ante los órganos de dirección de la patronal española (junta directiva y comité ejecutivo) una declaración en la que, ante todo, pedía disculpas «por si algún empresario vasco o catalán se hubiera podido sentir ofendido» por sus opiniones.

Sobre el proceso de paz en Euskadi, que calificó de «disparate», Cuevas explicó que «sobre la campaña de extorsiones y atentados que afecta a las empresas vascas, tuve interés en resaltar nuestro apoyo a aquellos empresarios que resisten al pago del mal llamado 'impuesto revolucionario'». Por eso, «manifesté mi preocupación por que el llamado 'proceso de paz' pudiera hacer aún más grave esta situación», aclaró.

Según Cuevas, cuando dijo que la OPA de Endesa era una operación empresarial «a la catalana» y hecha con el apoyo del Gobierno, ante todo dejó claro que la CEOE era «neutral en esta cuestión» y que así debía ser dado que «todos los actores implicados en la operación son miembros de nuestra confederación». Sin embargo, «ante la insistencia del que me preguntaba, a título personal y como pequeño accionista de Endesa, emití mi propia opinión que en nada compromete a la de CEOE», precisó.

No obstante, aunque Cuevas pidió disculpas a los empresarios vascos y catalanes que se hubieran podido sentir ofendidos con estas declaraciones, denunció que «se ha producido una tormenta en un vaso de agua» y «desde luego no nos merecemos la cascada de descalificaciones e insultos personales e institucionales efectuados por determinadas personas», precisó.