TW
0

EUROPA PRESS-BILBAO/VITORIA
El secretario general del sindicato radical abertzale LAB, Rafael Díez Usabiaga, realizó ayer un llamamiento a participar en la jornada de movilización convocada este jueves por la izquierda abertzale para «decir no a dispersión y sí a soluciones políticas» como «la mejor forma de blindar un proceso de soluciones para esta país». Asimismo, aseguró que los «graves» acontecimientos registrados en los últimos días no «condicionarán» la apuesta de la izquierda abertzale por «un escenario de soluciones políticas».

En este sentido, se mostró convencido de que ambos «estarían vivos» sin la actual política penitenciaria «de venganza» que se aplica a «específicamente a los presos vascos» y que contrasta con «las condiciones de Rafael Vera». Por ello, cree «indispensable» que se «redoblen» las exigencias institucionales y sociales para reclamar «el fin de la dispersión».

El dirigente sindical compareció en rueda de prensa en Bilbao, junto a una quincena de miembros de LAB y familiares de los presos fallecidos la pasada semana Igor Angulo y Roberto Sáinz, tras el «incremento de la tensión» que se ha producido durante los últimos días «fundamentalmente motivado» por estos fallecimientos, a su entender, «evitables».

Según insistió Díez Usabiaga, «nadie va a sacar a la izquierda abertzale de un carril político muy concreto, basado en un proceso de resolución del conflicto». No obstante, indicó que «habrá que superar muchas preocupaciones y momentos amargos». En cualquier caso, consideró que «la mejor manera de acercarnos a un escenario de soluciones definitivas es responder con contundencia a las provocaciones que se están dando, a la política penitenciaria».

Mientras, el grupo parlamentario Ezker Abertzalea solicitó ayer al lehendakari, Juan José Ibarretxe, que «cese inmediatamente al consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, al que considera como «un obstáculo para la paz». El parlamentario de EHAK, Julián Martínez, denunció «los graves sucesos» ocurridos esta semana, así como «la actitud provocadora y de acoso» de la Ertzaintza que está «enmarcada en la política del PNV y del Gobierno vasco a las puertas de un proceso de superación del conflicto político».