Mariano Rajoy y José María Aznar, durante la inauguración de la convención nacional del PP.

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José María Aznar acaparó todo el protagonismo de la primera jornada de la convención del PP. En su alocución afirmó que en 1996, cuando llegó al Gobierno, cortó «todo tipo de canales de comunicación» con el entorno de los terroristas. «Ni tomas de temperatura, ni mediadores, ni recados, ni monsergas. El único mensaje fue: vamos a por vosotros», añadió. La tregua de 1998, dijo, no tenía como destinatario a su Gobierno, sino a los nacionalistas con los que pactó en Estella.

Aznar fue sobre todo fue crítico en materia antiterrorista. Acusó al Ejecutivo de claudicar ante ETA y aseguró que seguirá denunciando su actitud «a ver si se avergüenzan de lo que están haciendo». Y en medio de esa euforia, proclamó: «Vamos a ganar las elecciones por el bien de España».

Aznar habló durante 40 minutos. Los populares le interrumpieron con sus aplausos en 31 ocasiones. Lo hicieron cuando más crítico se mostró con el Gobierno y cuando más optimista se mostró con respecto al futuro de su propio partido, mensajes que combinó casi a partes iguales en su discurso de inauguración de esta convención que Mariano Rajoy ha proclamado como de la renovación de ideas.

El ex presidente del Gobierno criticó al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero por muchas cuestiones, entre ellas la OPA a Endesa, pero sobre todo lo hizo por el modelo de Estado y por la política antiterrorista.

«No se puede ser un país serio y a la vez estar permanentemente cuestionándose quiénes somos y de dónde venimos», dijo Aznar, quien sentenció que «no hay nación ni Estado que sobreviva a un proceso como el que está viviendo España», que debe seguir adelante como «la gran patria» que es.

«Mienten y nos insultan cuando dicen que no queremos el fin del terrorismo. ¿Cómo no vamos a desearlo más que nadie con tantas víctimas de nuestro partido como hemos tenido que enterrar?», se preguntó.