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El secretario de Política Internacional del PSOE, Manuel Marín, solicitó ayer al Gobierno una «respuesta contundente» a las «peligrosas y ofensivas» declaraciones del secretario británico para Asuntos Europeos, Daniel MacShane, a varios diarios españoles comparando la relación entre Reino Unido y Gibraltar con la que mantiene España con Ceuta y Melilla.

Para Marín, las declaraciones del dirigente británico, en las que además descarta un acuerdo a corto o medio plazo con España, suponen un peligro pues Ceuta y Melilla son plazas españolas sobre las que Marruecos mantiene una histórica reivindicación, que se vio agudizada con motivo de la crisis diplomática con Rabat que ahora se cierra.

El dirigente socialista mostró perplejidad por la forma que tiene la diplomacia británica de contestar a la carta que el presidente del Gobierno, José María Aznar, envió al primer ministro británico, Tony Blair. «Es anormal que la respuesta que recibe Aznar sean las declaraciones de un secretario de Estado. No se le puede tomar el pelo a todo un país».

Por eso, esperó que haya una respuesta «firme y contundente» por parte del Gobierno, aunque, no obstante, aseguró que «por descontado» España y Reino Unido «pueden seguir tranquilamente progresando en sus relaciones bilaterales» en tema como la construcción de Europa o las relaciones transatlánticas «como si no hubiera pasado nada».

En las filas del PP, la reacción a las declaraciones de McShane fue más suave. El portavoz del partido en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados, Gustavo de Arístegui, señaló que el dirigente británico «no ha dicho nada nuevo» sobre Gibraltar cuando descartó un acuerdo a corto o medio plazo o supeditó éste a la voluntad de los habitantes del Peñón.