Manuel Fraga acompañado por José María Aznar, y Javier Arenas, saluda a los asistentes a la convención del partido.

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El presidente del Gobierno, José María Aznar, pidió ayer al PSOE que no «tire piedras contra su propio tejado» en la sentencia que anula la congelación del salario de los funcionarios en 1997 y que deje de actuar haciendo lo que le dicen que haga y disparando «contra todo lo que se mueva». Aznar, en la clausura de la convención del PP que proclamó a Manuel Fraga candidato a la presidencia de la Xunta, explicó que el recurso a esa sentencia se debe a la consideración de que en España existe una separación de poderes, la potestad de aprobar una ley presupuestaria corresponde a las Cortes y la de dirigir la política económica al Gobierno.

Frente a ello, lamentó que los socialistas, ante la sentencia, sólo digan «qué cara le va a salir al Gobierno la aplicación de la sentencia», y se preguntó cómo se puede hacer una consideración de ese tipo en la que parece que el Ejecutivo tiene una caja de la que puede sacar un día un billón de pesetas y lo paga porque sí». «Que diga qué cara le va a salir la sentencia a todos, empezando por el que ha dicho la tontería de qué cara le va a salir la sentencia al Gobierno, porque ese también iba a pagar como todos los contribuyentes».

Aznar pidió que los que hacen ese discurso no «tiren piedras contra su tejado» y dijo tener la sensación de que a algunos de los «opositores» actuales «desde algunos sitios les dicen todos los días lo que tienen que hacer y se lo llevan diciendo desde hace años y así les ha ido y les va a ir». «Les dicen que, a todo lo que se mueva, contra ello, y da igual hablar del problema de las 'vacas locas' que de cualquier otro», lo que considera que es una «mala política».

También criticó la actitud de la oposición de no secundar ahora la reforma de la Justicia cuando todo el mundo estaba de acuerdo en que era necesario e insistió en que el Gobierno buscará para ella el mayor consenso posible. En vez de realizar esa crítica instó a la oposición a que, en alguna ocasión, presente una alternativa «que no sea un disparate» y no se limite a decir que no a todo. «Todos los días se reclama diálogo, pero no ponen nada sobre la mesa», dijo Aznar, quien pidió a los socialistas que tengan «tranquilidad», y agregó que «lecciones, las justas».