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EUROPA PRESS - BRUSELAS La vicepresidenta designada de Energía y Transporte y encargada de las relaciones con el Parlamento Europeo. Loyola de Palacio, se mostró ayer dispuesta a dimitir como miembro de la Comisión Europea si es acusada de fraude, y destacó que «no se puede volver a producir una situación como la que se produjo en la Comisión saliente». En su audición ante la Eurocámara, de Palacio tuvo que responder a numerosas preguntas sobre el «caso lino», que afectó a su etapa como ministra de Agricultura. Afirmó tajantemente que «ha quedado muy claro que no ha habido responsabilidad política», y que en lo que respecta al «control, pago y gestión de las ayudas agrícolas, corresponden a las administraciones regionales». Asimismo, señaló que la dimisión de un alto cargo de su departamento cuando era ministra de Agricultura, se debió a que esa eso persona no pudo soportar un ataque a su persona por parte de la prensa española.

También destacó que las conclusiones de la comisión de investigación son «claras y rotundas» y ha quedado zanjada su responsabilidad política. Subrayó que el tema del lino respondía a la campaña electoral y había sido utilizado por la oposición. Sin embargo, comentó que «en ningún momento, ni durante los mayores ataques de la oposición, nadie ha dicho que ella tuviera nada que ver con el fraude». En ese sentido, dijo que «ni remotamente» ha sido acusada por la oposición de que tenga «nada que ver en nada de nada ni personalmente en ningún tema».

Visiblemente enojada, resaltó que el cultivo del lino «no es un abuso, es algo que hacen miles de agricultores españoles conforme a las reglas comunitarias». Añadió que no tenía conocimiento de los casos de fraude en el tema del lino.

Reiteró que le preocupa la lucha contra el fraude y que los organismos responsables, es decir, las autonomías, hicieran lo mejor posible su trabajo, «y eso es lo que se ha hecho. Me preocupa la utilización de hasta el último euro público».