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· Parecía chino Los rasgos orientales de un ciudadano casi le impidieron ejercer su derecho al sufragio porque al presidente de una mesa electoral de Zaragoza le «parecía chino», dando lugar a uno de los numerosos incidentes de la jornada que finalmente quedaron en anécdota. Este ciudadano consiguió depositar su voto tras convencer al presidente de la mesa electoral de su «condición de español», a pesar de sus ojos rasgados.

· Muchos kilos
En esta misma provincia, voluntarios de Cruz Roja y Protección Civil colaboraron en el traslado de una mujer de 150 kilogramos de peso a su mesa electoral y, aún así, tuvieron que hacer «esfuerzos» para conseguir que la señora lograr atravesar la puerta del colegio. l Las cartujas, a votar
Otras de las anécdotas implica a las doce monjas del monasterio de Santa María, la única cartuja femenina existente en España, con su priora al frente, que rompieron el aislamiento y el silencio preceptivo de su Orden, al cumplir con su derecho de votar en el colegio de la Pobla de Benifassar.

· En el nombre del hijo
También en Castellón, varias personas acudieron a votar en su propio nombre y en el de algunos familiares que, según señalaron, no pudieron hacerlo por distintas razones, como la expuesta por una señora que intentó hacerlo en nombre de su marido porque éste estaba enfermo o la de un padre cuyo hijo se encontraba en París.

· Presidente deportista
El ex jugador del Valencia Fernando Gómez, quien presidió ayer por primera vez una mesa electoral, dijo que esta ocupación «es más fácil que jugar al fútbol», y apuntó que pese a que a este colegio de Chiva (Valencia) sólo le corresponde un censo de 729 electores, algunos le han reconocido y le hablan de la Liga.

· Luna de miel
La resaca de su noche de bodas no impidió ayer al presidente de una mesa de Málaga acudir a su cita con rigurosa puntualidad, una circunstancia «etílica» que sí obligó a sustituir al presidente de un colegio madrileño.

· Quería votar al Rey
Una mujer mayor acudió ayer al colegio electoral del barrio de La Florida, en Hospitalet de Llobregat (Barcelona) con la intención de votar al Rey Juan Carlos, «porque es el mejor». Tuvieron que explicarle que no era posible. l El hijo de Aguirre, tarde
En el colegio madrileño de «Pi i Margall», Alvaro Ramírez de Haro Aguirre, hijo de la presidenta del Senado, Esperanza Aguirre, se incorporó tarde a su puesto de primer suplente de vocal. El presidente de esta mesa, Francisco Ochoa, explicó que sobre las diez menos cuarto de la mañana, después de que el segundo suplente había ocupado su puesto, acudió a votar Alvaro Ramírez de Haro y al preguntarle por qué no se había presentado, dijo que había estado esperando en la puerta.

· Un niño precoz
En Orense, un niño de 10 años recibió propaganda y papeletas electorales durante todo la campaña, debido posiblemente a un error en el censo, declaró su padre, José Fernández. El progenitor se lo tomó con humor y recordó que sus problemas comenzaron durante un trámite en la oficina de empleo en la que le reclamaron los datos de un hijo mayor de edad que no tiene. Después, el pequeño fue llamado a filas e incluso llegaron a buscarlo a su domicilio desde el cuartel.

· Voto por correo
Un matrimonio de mediana edad acudió a votar a su colegio electoral en Madrid con la intención de depositar el «voto por correo» que le había mandado su hija desde Londres, lugar donde reside actualmente. Los padres creían que con la presentación de sus respectivos carnets y una fotocopia del de su hija podían depositar el voto que ésta les había mandado por correo desde Londres. El presidende del colegio electoral les explicó que no podían hacerlo, porque el plazo había acabado.

· Por primera vez
En la localidad zaragozana de Macarros, sus 117 vecinos han vivido la jornada electoral como una auténtica fiesta, ya que han podido votar en su pueblo por primera vez en 150 años, tras conseguir la segregación del municipio vecino de Piedrataja.

· Sánchez Dragó votó por error dos veces
La votación del escritor Fernando Sánchez-Dragó en el Colegio público «Pi i Margall» provocó ayer enfrentamientos y discrepancias entre los apoderados del PP, PSOE e IU. Fernando Sánchez-Dragó acudió minutos después de las nueve de la mañana al colegio electoral, donde le corresponde emitir su voto. A esa hora acababa de constituirse la mesa electoral de la sección 92-U. El escritor se identificó e inmediatamente y sin esperar la comprobación, introdujo la papeleta sepia en la urna. En ese momento, una de las vocales le dijo a Sánchez-Dragó que no le correspondía votar allí, quien abandonó la sala «de malas maneras, muy deprisa». Dragó acudió después a la sección 97-B de ese mismo colegio electoral, donde le corresponde votar y donde el presidente, Francisco Ochoa de Michelena, recibió el triple voto del escritor.