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El Parlament balear ha logrado este jueves por una unanimidad poco habitual: todos los grupos acordaron impulsar un «pacto político, institucional y social para garantizar los derechos de los menores en contra de la pornografía y reclamaron a los gobiernos autonómico y estatal (según quienes tengan la competencia) que pusieran en marcha una serie de medidas, entre ellas la de «tipificar como delito la pornografía extrema y violenta».

El texto aprobado lleva la firma de todos los grupos y se presentó de manera conjunta aunque parte de una iniciativa del Grupo Socialista, y de la secretaria de Igualdad del partido, la diputada Silvia Cano. La propuesta asume las recomendaciones de un estudio elaborado por un grupo de expertas de la UIB.

Preocupación

El Parlament expresa su preocupación por el elevado número de menores de edad que consumen pornografía, acuerda crear un Consejo Audiovisual para evaluar el grado de cumplimiento de las leyes que salvaguardan la igualdad entre mujeres, insta al Govern a que ponga en marcha campañas de concienciación y la distribución de materiales sobre los riesgos de internet, encarga que el Institut de la Dona estudie la relación entre consumo de material pornográfico y violencia contra las mujeres y reclama al Govern que impulse un pacto digital para facilitar el bloqueo parental de la pornografía en dispositivos de menores de edad.

Además, insta al Gobierno central a garantizar el cumplimiento de la obligación de aplicar sistemas de verificación de la mayoría de edad «poniendo los recursos económicos y personales necesarios para hacer cumplir la ley General de Comunicación Digital» y a establecer por ley que todos los dispositivos con conexión a internet que se pongan a la venta en España tengan activados por defecto el control parental. En el acuerdo, además de reclamar que se tipifique como delito la pornografía extrema y violenta, señala que debe garantizase «la persecución de los directivos de las plataformas que permitan el acceso de menores a materiales pornográficos».

Hace tiempo que los diferentes grupos –igual que las personas expertas en la materia– vienen advirtiendo de la relación entre redes y pornografía y que eso ha supuesto que cada vez sea más baja la edad en la que se entra en relación con la pornografía, que luego lleva a la violencia o a minimizarla.