Recreación de Félix Arenas en la defensa de la retirada de sus compañeros, obra de Augusto Ferrer. | R.L.

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El Teatre Xesc Forteza acoge este jueves a las 19.00 horas la proyección del documental Capitán Arenas, un destino en Monte Arruit, dirigido por Luis Reneo y producido por Pedro Palacios (Goya al Mejor Documental en 2021 por El año del descubrimiento).

La proyección está organizada por la Comandancia General de Baleares. A la proyección le seguirá un coloquio con el propio Pedro Palacios y Francisco Arenas, capitán de navío retirado, nacido en Sóller y nieto del protagonista del documental, el capitán Félix Arenas. Francisco Arenas estuvo casi 8 años al frente de la Estación Naval del Port de Sóller.

Félix Arenas murió en la Guerra del Rif el 29 de julio de 1921, defendiendo la retirada de sus compañeros hacia la fortificación de Monte Arruit, durante el llamado Desastre de Annual, cuando, en diez días, 10.000 soldados españoles murieron ante los rebeldes rifeños. El heroísmo de Arenas en ese episodio le valió la Cruz Laureada de San Fernando a título póstumo y fue objeto de numerosos reconocimientos, entre ellos una estatua en su localidad natal, Molina de Aragón (Guadalajara), que fue inaugurada por Alfonso XIII.

Cabe destacar que, cinco días antes de la muerte de Félix Arenas, también falleció en esa guerra su hermano, el teniente Francisco Arenas.

Pedro Palacios explica que «la idea del documental nació en 2016, en un viaje de familiares de fallecidos en la Guerra de África a los lugares de los hechos. Allí nos conocimos Francisco Arenas y yo. Quedamos impresionados por lo agreste y hostil de ese territorio, y al imaginar el sufrimiento de aquellos soldados españoles mal pertrechados, sin agua ni alimentos. A través de la figura heroica del capitán Arenas, hemos querido reflejar a aquellas personas anónimas que dieron su vida por salvar a sus compañeros. Arenas murió con tan sólo 29 años. En una acción desesperada, defendió él solo con unos cañones la retirada de sus compañeros hasta que recibió un balazo en la cabeza. La valentía de Arenas permitió salvar a muchos soldados, que pudieron llegar al cuartel de Monte Arruit. Allí fueron sitiados hasta pactar su rendición. Una vez que entregaron sus armas, fueron pasados a cuchillo. Murieron unos 3.000 que ni siquiera fueron enterrados. La fortificación fue recuperada dos meses después».

Para Palacios, «la idea del documental es narrar la epopeya humana y destacar valores como el compañerismo, la amistad, el cumplimiento del deber y el espíritu de servicio y de sacrificio, hasta el punto de exponerse al mayor de los riesgos y dar la vida por los demás si es necesario. Estos valores no forman parte de nuestra vida habitual y por eso mismo son ejemplares en los tiempos que corren».

Por su parte, Francisco Arenas (cuyo padre fue hijo póstumo del capitán Arenas) destaca que «el documento trata una página muy difícil de la Historia de España. El documental es realmente duro, pero pone de relieve a los héroes conocidos y los desconocidos, así como valores como la lealtad y la disciplina. Y no podemos olvidar a las numerosas viudas, que fueron también unas valentes dones sacando a sus hijos adelante en unas condiciones que no eran las mejores».

El apunte

Sacar la Guerra de África de la nebulosa en la que está envuelta

Francisco Arenas, que comenta que con Pedro Palacios «ha surgido una gran amistad», añade que «no puedo ocultar el orgullo por mi abuelo y estoy muy contento y satisfecho con el documental, no sólo por la figura de Félix Arenas, sino por sacar la Guerra de África de esa especie de nebulosa en la que está envuelta. Debemos conocer nuestra historia, con lo bueno y lo malo, y saber que de desastres como aquellos también se puede aprender».