Existe otro contrato de limpieza de Marivent, ordinario, del que se encarga el Govern de Balears. | R.D.

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Patrimonio Nacional ha sacado a concurso la limpieza «de apoyo» para el Palacio de Marivent por un valor estimado de medio millón de euros. Se trata de las labores extraordinarias que se activan cuando la Familia Real se encuentra en Mallorca. El Govern paga otro contrato de mantenimiento ordinario que también está pendiente ahora de adjudicación y que se ocupa de las instalaciones durante todo el año. Hasta el año 2017 todo era una única adjudicación y, en ese momento, Patrimonio Nacional asumió el coste de la limpieza extra, «preferentemente en Semana Santa y en verano», según rezan las bases, publicadas en el BOE.

La adjudicación incluye la limpieza de todos los anexos a Marivent y Son Vent: gimnasio, centro médico, apartamentos, camaretas, oficinas de seguridad, vestuarios, cafetería y garitas de acceso. Obliga a una limpieza integral de estas estancias, labores de lavandería y de lavacoches. El pliego reclama al adjudicatario procurar «en la medida de lo posible» que los cambios del personal sean mínimos y advierte que la dirección técnica del contrato «podrá rechazar la prestación del servicio de aquellos empleados en los que observe falta de corrección o cuidado de sus funciones, por cuestiones de seguridad o por cualquier otro motivo debidamente justificado».

Una de las principales cláusulas que marca el contrato es la obligación de secreto y reserva. Los trabajadores tienen prohibidos hacer fotografías o dibujos del interior del complejo o los accesos. «La empresa adjudicataria es responsable del cumplimiento de las obligaciones de confidencialidad del personal a su servicio. Esta obligación se extiende no sólo a la ejecución del contrato sino con posterioridad a su finalización». Además de este secreto se obliga al adjudicatario a «hacer velar por el correcto trato del personal en la realización de sus obligaciones».

Patrimonio Nacional se encargará de aportar el utillaje y los productos. Sí se marca la obligación de tener disponible determinada maquinaria para mantener las instalaciones «según los estándares de limpieza e higiene adecuados»: siete aspiradores, una barredora-fregadora, una vaporeta, un equipo de ósmosis inversa para limpiar los cristales o una máquina lava moquetas, entre otros aparatos. El contrato tiene un presupuesto de licitación de cien mil euros más iva y un valor estimado de medio millón, dado que se saca a concurso durante un año prorrogables durante cuatro más, si bien se factura por horas realizadas. De hecho se valora el precio de esas horas, tanto en días normales como en festivo, que valen el treinta por ciento.