Baleares ha ganado unos 50.000 habitantes desde las pasadas elecciones autonómicas, en 2019. | Archivo

Un total de seis municipios de Baleares, entre ellos Palma, perdieron población en el año 2021 debido al frenazo de la inmigración que provocó la crisis económica derivada de la COVID. Baleares en su conjunto apenas ganó 3.651 habitantes, lo que no cubre ni siquiera el crecimiento vegetativo de la población. Apenas hubo inmigración, pero la poca que hubo permitió que las Islas no perdieran habitantes. El dato más relevante es el relativo a Palma, la capital, que cerró el año 2021 con unos 3.000 habitantes menos que el año anterior. El Instituto Nacional de Estadística hizo oficiales ayer los datos del padrón a 1 de enero de 2022 y los resultados con respecto a la capital son claros: pierde población tras años de crecimiento ininterrumpido. A 1 de enero de 2022, Palma tenía 415.940 habitantes, es decir, 3.426 menos que el 1 de enero de 2021.

La causa más probable de este descenso es la caída de la actividad económica post pandemia ya que los movimientos demográficos del archipiélago han estado siempre vinculados a la actividad económica de Baleares. No es el único municipio que perdió habitantes con respecto al año anterior y a Palma se unen grandes ciudades, como Maó, que abrió el año 2022 con 29.445 habitantes, es decir, 133 menos que en 2020. Formentera fue otros de los municipios destacados que perdió población tras años de ascensos vertiginosos, que han convertido esta isla en el territorio balear que más ha crecido.

Formentera se quedó con 11.418 habitantes, lo que significa que perdió 290 con respecto al año anterior. A estas localidades se les suma Santa Maria del Camí, que perdió 24 residentes y su padrón quedó en 7.483 habitantes, así como Son Servera, que el 1 de enero de 2022 tenía una población de 11.751 habitantes, 83 menos que un año antes. El caso de Sóller vuelve a ser llamativo porque este municipio de la Serra vuelve a perder población un año más. En este caso ha perdido 37 habitantes, por lo que el padrón queda en 13.454 residentes. La razón más probable para este descenso es que la gente se ha desempadronado en el municipio de Sóller tras la gratuidad del túnel.

El apunte

Parón tras unas subidas de vértigo en todas las Islas

El aparente frenazo a la inmigración que se dio en el año 2021 llega tras años de crecimiento poblacional del vértigo, hasta el punto de que Balears ha ganado un 50 % más de habitantes en solo 20 años. Se da por seguro que el despegue económico de 2022 volverá a traer consigo un aumento en el número de residentes en los municipios de las Islas.