Instalaciones de Tirme en Son Reus, Palma. | Patricia Lozano

El pleno del Consell de Mallorca ha aprobado este jueves una modificación de crédito por valor de 2,3 millones de euros que se destinarán a congelar la tarifa de incineración de residuos que la empresa concesionaria de la institución insular, Tirme, cobra a los ayuntamientos por gestionar la quema del rechazo que generan.

Con esta aportación, la tasa de 2023 será de 114,96 euros por cada tonelada de residuos que los consistorios mandan a incinerar, por lo que se mantiene, ya que este año la tarifa es de 114,96 euros por tonelada.

«Por tercer año consecutivo, el Consell subvenciona de manera directa la tarifa porque entendemos que el contexto en que vivimos; además, el escenario deseable por el cual apostamos es el de mantener baja esta tasa», según ha dicho la vicepresidenta i consellera de Sostenibilitat i Medi Ambient, Aurora Ribot.

También ha asegurado que pese a las dificultades provocadas por la inflación, que podían haber disparado esta tarifa, el Consell ha hecho un «esfuerzo» por destinar esta partida para evitar un aumento.