Los juzgados de lo Contencioso de Palma se encuentran en un edificio junto a los de Vía Alemania que comparten con la clínica forense y que tiene alquilado el Ministerio de Justicia. | Pere Bota

Los tres juzgados de lo Contencioso de Palma, con jurisdicción sobre todas las Islas, están completamente saturados. Esta semana, el 2 señalaba la celebración de juicios ya para mayo de 2025. Las agendas del 1 y el 3 están igual de colapsadas. A pesar de los sucesivos refuerzos que se han intentado y de que ahora cada uno de estos órganos funciona con dos jueces, el titular y uno de apoyo, el número de asuntos que entran es desmesurado para el número de juzgados en funcionamiento.

En Balears son tres los juzgados de lo Contencioso. En autonomías como Asturias o Extremadura tienen seis; en Murcia hay siete y en Canarias ocho. A esa falta se suma un incremento sostenido del número de asuntos que ingresan cada año. En 2015, los ciudadanos y empresas de las Islas recurrieron en esta instancia judicial 1.589 decisiones de las administraciones públicas. El año pasado esa cifra había aumentado hasta 2.705; un 70 por ciento más.

De acuerdo con las cifras que marca el Consejo General del Poder Judicial de asuntos a resolver por cada juzgado unipersonal, a los jueces de lo Contencioso en Balears les tocan más de 300 casos más de lo debido. De hecho, según los cálculos de la Memoria del TSJIB del año pasado eran necesarios 1,7 jueces más para absorber esa carga de trabajo.

La situación se ha deteriorado en los últimos años porque es la única jurisdicción en la que ni siquiera la pandemia produjo una reducción en el número de asuntos que entran, todo lo contrario. Los juzgados han comprimido las agendas para intentar avanzar los señalamientos pero, ahora mismo solo son capaces de resolver de forma rápida asuntos urgentes como los que afectan a derechos fundamentales o medidas cautelarísimas. Los procedimientos abreviados o ordinarios son los que más se dilatan en el tiempo y la vista para practicar prueba tarda años normalmente. El enorme retraso en las vistas ha provocado ya numerosas quejas de abogados cuyos representados han tenido primero que agotar un procedimiento administrativo previamente.

A fecha de uno de enero de este año estos juzgados tenían algo más de 2.959 asuntos pendientes por resolver y, en 2021 habían resuelto 1.925. En los últimos años se han ensayado distintas fórmulas para reforzarlos. Incluso se han llegado a enviar expedientes judiciales a la Península para que sean resueltos por magistrados de otros territorios en comisión de servicios.

Los juzgados de lo Contencioso resuelven sobre cualquier demanda contra una decisión adoptada por una Administración. En Balears se traduce en un muy elevado número de recursos en materias como extranjería, liquidaciones de impuestos, urbanismo o costas, que además suponen asuntos de mayor complejidad que los que se plantean en otros territorios que cuentan con una mayor planta de estos órganos.

Punto de vista
Germà Ventayol

Un escándalo

Germà Ventayol

No se me ocurre otra forma de calificar los retrasos que se acumulan en los juzgados de lo contencioso –aquellos que dirimen las diferencias de los ciudadanos con la Administración–, aunque también se entienden las razones por las que Balears nunca ha querido asumir una competencias en estas condiciones. Lo lamentable es que esta situación lleva prolongándose durante décadas sin que Madrid, con independencia del color de su Gobierno, la quiera solucionar.

El apunte

Parches a la espera de la posible creación de un cuarto juzgado

En los órganos de gobierno de los tribunales de Balears se espera la creación en unas semanas de un cuarto juzgado de lo Contencioso, que estaría acompañado al menos por el tercero de Violencia sobre la Mujer en Palma. Por el momento se mantiene un refuerzo de un juez más por cada uno de los juzgados para intentar descongestionar la agenda. Los tres con sede en Palma tienen competencia sobre todo Balears, lo que complica más la situación ante la falta de órganos específicos al menos en Eivissa, con una alta litigiosidad. De momento, el retraso en los señalamientos es de los más altos que se han dado en juzgados de las Islas.

Las claves
  1. Un año y cinco meses para quedar a cero

    Los juzgados de lo Contencioso tardarían un año y cinco meses en resolver todos los asuntos que tienen pendientes si no les entrara ninguno nuevo según el TSJIB. En Penal, por ejemplo, ese plazo es de tres meses y en Civil, de nueve.

  2. Menos asuntos pendientes en 2021

    A pesar del incremento de asuntos nuevos y de los acumulados, estos órganos consiguieron reducir los asuntos que tenían pendientes en un nueve por ciento el año pasado.Pasaron de 3.264 a 2.959, aunque los plazos hayan aumentado ahora.

  3. Más de 500 sentencias por juzgado

    Cada uno de los juzgados de lo Contencioso de Palma lleva puestas en lo que va de año algo más de medio millar de sentencias. El problema, insisten en los juzgados, es el crecimiento del número de asuntos que entran, que es incesante.