El incremento de la población flotante derivada del turismo ha motivado una subida de precios. | M. À. Cañellas

La inflación sigue disparada en Baleares. En concreto, ha llegado al 10,7 % y ha superado a la media nacional, que se ha quedado en el 10,5 %, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Ante esta situación cabe preguntarse a qué se debe este incremento. Luis García Langa, director de Corredordefondos.com, lo tiene claro y ha responsabilizado al turismo. En este sentido, ha argumentado que los precios han subido principalmente por el encarecimiento del coste de la electricidad, el gas y otros combustibles, que lo han hecho un 55,5 %. A su modo de ver, el incremento de la población, que han motivado los turistas, ha hecho que se consuma mucha más electricidad, tanto en los establecimientos hoteleros como en las viviendas vacacionales.

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La segunda subida más significativa es la experimentada por los servicios de alojamiento (32,5 %); seguida de los paquetes turísticos (20,4 %). También ha ido al alza el coste de los alimentos (13,2 %). En su opinión, también ha sido porque al incrementarse la población de las Islas se ha consumido más comida. En otro apartado, el INE también ha dado a conocer que los precios de los hoteles y restaurantes han subido un 12,1 %. «Si nos fijamos en los epígrafes que más han subido a nivel nacional vemos algunos que nos afectan muy directamente, como puede ser el de hoteles, cafés y restaurantes. En el conjunto de España la subida es del 0,4 % este mes y del 7% interanual; mientras que para Baleares es del 1,9 % y del 13,5 %, respectivamente». A su modo de ver, es normal que el nivel de vida haya subido más en el Archipiélago balear.

¿Seguirán subiendo los precios?

Preguntado por si continuarán incrementándose los precios en las Islas, Langa ha respondido que «se deben estabilizar». Su predicción para Baleares es que «cuando acabe el efecto verano se puede volver a poner por debajo de la media nacional». En este punto, ha señalado que «las materias primas -tanto las energéticas, industriales como la alimentarias- están cayendo fuertemente debido a la ralentización económica mundial. Si a eso le sumamos las políticas de los bancos centrales, con subidas de tipos históricas, hace que podamos ver un frenazo más o menos brusco en los próximos datos de inflación, especialmente hacia final de año».