Las Islas siguen registrando buenas cifras en la actividad inmobiliaria, a pesar de que no llegarán a las cotas de 2021 y de que las previsiones apuntan a una caída que se hará evidente a finales de año. | Alejandro Sepúlveda

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Baleares parece impertérrita a la ralentización generalizada del mercado de la compraventa de vivienda. Al menos eso es lo que se deduce del informe correspondiente al mes de julio publicado este pasado martes por el Colegio de Registradores de España, el cual muestra como las Islas continúan encabezando el número de operaciones mientras la tendencia en el conjunto de España es la de un enfriamiento que, según auguran los expertos, irá a más en los próximos meses.

De este modo, en julio se produjo un descenso en el número de compraventas totales (viviendas, terrenos, locales comerciales, naves industriales, etc.) en diez comunidades, mientras que en las siete que experimentaron incrementos solo Canarias (un 20,2 % más) logró ubicarse por delante de Baleares, que alcanzó una subida del 15,6 %. La media nacional es de un 0,1 %, reflejando de esta manera una estabilización que debe marcar un punto de inflexión antes de iniciar la bajada generalizada. Mientras, los dos archipiélagos son, junto a la Comunidad Valenciana (11,2 %), los únicos territorios que mantienen un crecimiento de dos dígitos.

Por lo que respecta a la compraventa de viviendas en concreto, Baleares lidera la tabla con una variación al alza del 27,7 %, hasta veinte puntos por encima de la media nacional, del 7 %. Asimismo, también encabeza a distancia el aumento en hipotecas totales (24,6 %, cuando se produjo un descenso del 2,9 % de media estatal) y las hipotecas para la compra de vivienda (22,4%, con una media estatal del 1,1 %). Según resalta el Colegio de Registradores, las compraventas estaban experimentando importantes crecimientos desde el pasado año que rondaban el 25 % mensual. El descenso iniciado en junio se consolidó el mes siguiente aunque, con todo, se señala que se está observando «una mejor resistencia» del mercado de la vivienda, que todavía se mantiene en cifras positivas «frente al casi nulo crecimiento de las compraventas de todo tipo de fincas». Algo similar sucede con las hipotecas inscritas dedicadas a la adquisición de vivienda, aunque las tasas de variación se mantienen más próximas de lo que se observa en las compraventas.

Desde el portal inmobiliario Pisos.com, su director de Estudios Ferran Font, señalaba el pasado lunes que la ralentización del mercado va a hacerse más evidente a través de los datos que van a ir apareciendo en los próximos meses. «El mercado residencial ha experimentado un increíble auge a lo largo de 2022, pero a partir de ahora las cifras de compraventas no van a ser tan abultadas».
Así, el impacto de la inflación va a verse reflejado en el enfriamiento del sector inmobiliario y las transacciones «obedecerán a un ritmo de venta más lento». Una caída largamente augurada por los expertos y que Baleares, por lo pronto y a tenor de las cifras, parece estar aplazando con mayor solvencia que el resto de territorios españoles.