Gabriel Moragues posa junto a un taxi frente a la asociación del taxi de Pimem. | T. Ayuga

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Esta entrevista podría haber empezado, por teléfono, desde el interior de un taxi, ya que no fue fácil dar con uno para llegar a la hora pactada con el presidente de la Associació Sindical d’Autònomos del Taxi en Mallorca. Gabriel Moragues, que llevó un vehículo antes de ‘liberarse’ hace más de 20 años y dedicarse a defender las reclamaciones del sector, sonríe al contárselo. Y esa etapa como chófer da pie a iniciar la conversación.

¿Le dijeron alguna vez eso tan peliculero de «taxi, siga a ese taxi»?

—No, eso no, jeje. Pero cosas más gordas sí me han pasado. Habría mucho que contar.

¿Cuándo dejó de llevar el taxi?

—Estoy en la asociación desde 1996, calculo que sobre el 2000.

¿A cuánto estaba la bajada de bandera?

—No lo recuerdo.

Pues ahora está a 3,15 euros.

—Sí. Bueno, precisando, los 3,15 son el servicio mínimo de percepción. Cuando coges un taxi marca eso pero no varía en un kilómetro. La bajada de bandera a 3,15 sería que el taxímetro empieza a marcar al momento.

Pero aún así, empezando con 3,15 euros, se quejan y dicen que no les compensa.

—Hemos subido en cuatro años un 5,5 % y los costes, a junio de 2022, lo han hecho entre un 30 y 40 %.

Quienes también se quejan son los que no encuentran taxí. ¿Por qué no hay taxis?

—Por muchas razones. En primer lugar, y eso es algo reconocido desde los propios rent a car, porque hay 50.000 u 80.000 coches menos de alquiler. El taxi no puede asumirlo todo solo. Igual que el taxi no puede asumir lo que se deriva de que venga un crucero y te deje 8.000 personas en el puerto. Nosotros somos transporte público, pero sólo un eslabón más del transporte público que debe complementarse con los demás pero no sustituir a lo que no cubren otros. Y es lo que estamos haciendo.

¿Es una leyenda que todos los taxis están en el aeropuerto y por eso no se ven en la calle?

—Hay mucho taxis en el aeropuerto pero el Ajuntament tiene una regulación que obliga a trabajar determinados días en Palma. Pero es el primero que no vela por que eso se cumpla y estamos cansados de decirlo. El Consistorio tendría que ser el primero en poner todas las herramientas para garantizar el servicio. Y otra cosa que no hace, y también estamos cansados de reclamarlo, es poner en marcha un único sistema de comunicación, una emisora única frente a las tres que hay ahora. Lo han hecho en Eivissa y en Sóller. Y hay unos 500 taxis que van sin emisora. O porque no están de acuerdo con que haya tres emisoras o porque no quieren que les controlen desde el Ajuntament.

Igual , por eso, hay gente que añora a Uber o Cabify

—Es una vergüenza lo de Uber y Cabify y el tiempo nos dará la razón. En San Francisco ya se han dado cuenta y en Nueva York se están dando. Uber, una vez que han desaparecido los taxistas, ha subido un 80 % las tarifas. Nosotros, aquí, tardamos cinco años en poner la tarifa a 3,15 e igual tardaremos dos o tres más en subirla otra vez. Aunque el combustible se nos ha encarecido un 40 %. Uber cobra lo que quiere. Por ejemplo, en Madrid, mientras un taxi cobra un fijo de 30 euros al aeropuerto, Uber cobra hasta 130. Tiene precios libres y sus tarifas juegan con la oferta y demanda.

Intentó crear una marca blanca con licencias de VTC. Y hubo quienes se pusieron en contra porque era como jugar a dos barajas.

Sí, intentamos crear una marca blanca pero no prosperó, se votó en asamblea y no salió. Y me sigue pareciendo que no era mala idea, ya que un taxi no puede tener más de dos licencias y, en cambio, tres empresas se reparten miles de licencias de VTC [Vehículos de Transporte con Conductor], es decir que tres multinacionales tienen en sus manos el 80 % de las VTC, que son miles y miles de licencias. Hubiera sido un sistema paralelo para garantizar licencias cuando hubieran hecho falta. Y eso se podría haber hecho con acuerdo del Ajuntament. Se podrían sacar cuando hicieran falta.

¿Cuántas licencias de taxi hay en Palma y cuántas harían falta?

—Hay unas 1.239 y otras siete en el cajón. ¿Cuántas más harían falta? Pues depende. Si la cosa va a seguir como este año, 200 o 300. ¿Seguirán llegando cruceros igual?, ¿continuarán las restricciones a los coches de alquiler?, ¿se pondrán restricciones a la llegada de turistas? Hace falta todo tipo de transportes. También que funcione la EMT. Tengo fotos de 150 metros de cola esperando un autobús. Y una personas que se cansa de esperar, de repente quiere un taxi. No podemos asumirlo todo. ¿Habrá metro al aeropuerto?

¿Cuál es la solución?

—Un sistema único de comunicación. Hay emisoras que seleccionan usuarios, que sólo trabajan con hoteles y turistas.

¿Hay intrusismo en el sector?

—Sí lo hay pero no se nota con esta sobredemanda. Hay cosas que no había habido nunca. Como ir cargados a un pueblo y pedirnos que recojamos gente porque no dan abasto. Eso pasa aquí y en otras zonas turísticas, como en Cala Rajada, pero también en Evissa, Barcelona o la Costa del Sol. Es consecuencia del boom turístico que ha habido tras la pandemia en que todo el mundo se ha vuelto un poco loco con las ganas de salir y viajar, y ha provocado todo esto. Hay otra cosa, que es que nos faltan chóferes.

¿Faltan chóferes en la Mallorca turística igual que faltan camareros?

—Igual, soy consciente de que están bien pagados pero o han elegido otra cosa o las pruebas que se convocan son tan complicadas que es imposible sacarlas.