Imagen de una vivienda en alquiler este verano en Mallorca por 7.714 euros la noche.

El verano de la recuperación, el verano del derroche. Baleares va camino de convertirse en un resort para millonarios. La cesta de la compra sube, pero la inflación parece hacer solo daño al bolsillo de 'algunos' consumidores. Mientras, otros se pueden permitir alquilar chalets de auténtico lujo al 'módico' precio de 11.870 euros la noche en el corazón de Vila en Ibiza. Hagan cuentas: si la estancia mínima es de una semana, los 'anfitriones' de esta villa de súper lujo se embolsarán 83.000 euros. Cuando dicen que la Pitiüsa mayor ya es un destino para la élite, no van nada desencaminados con la afirmación.

Mallorca también también apunta este estío al colapso. Si no que se lo digan a los trabajadores de temporada, ya que muchos han optado por vivir sobre cuatro ruedas, en una furgoneta adaptada o una autocaravana, al no poder pagarse una vivienda o no salirle las cuentas entre sueldo, arrendamiento y ahorros. El equilibrio cada es más difícil para ellos. Para muestra, un botón: los pisos compartidos baten récords esta temporada. 'Ofertas' de habitaciones de 8 metros cuadrados a 650 euros mensuales en Plaza Serralta, y se especifica que solo se arrenda durante 30 días; mismo precio en la zona de Son Armadans, en la calle Federico García Lorca; y asciende hasta los 700 euros en la barriada de Santa Catalina, recordemos, por una habitación con derecho al disfrute del resto de la casa. ¿Nos hemos vuelto locos?

Natalia Bueno, presidenta del Colegio de Agentes Inmobiliarios de la Propiedad (API) de Baleares, apunta lo difícil que está siendo para muchos trabajadores de temporada encontrar vivienda esta temporada por el alza de los precios, especialmente en las zonas más turísticas: «No ayuda nada que los alquileres por tres o cuatro meses, que son los que necesitan los trabajadores del sector servicio, no salgan a cuenta a muchos arrendatarios de la Isla. De cara a la desgravación fiscal, computa como un alquiler vacacional, o lo que es lo mismo, los propietarios no obtienen la deducción del 60 por ciento que sí tiene un alquiler por un año. No les sale a cuenta, y así estamos con el problema», lamenta Bueno.

Una villa en Ibiza al módico precio de 15.906 euros la noche.

En contraste, uno puede arrendar, según la descripción de una plataforma de alquiler, una villa «de refinada elegancia» con los espectaculares acantilados de la costa de Mallorca al 'irrisorio' precio de 7.784 euros por noche, en la zona de la Mola, muy cerca del Port d'Andratx. Eso sí, las vistas a las montañas y a Cala Marmassen son espectaculares. Ya pueden serlo. La 'casita' de veraneo consta de 6 habitaciones y todos los lujos inimaginables. Si estaban valorando alquilarla a este módico coste, una mala noticia, no está libre hasta finales de agosto.

Y si seguimos mirando la parte 'luxury' de las plataformas de alquiler vacacional, Mallorca está repleta de arrendamientos por días o semanas a precio de oro: arquitectura colonial en Deià por 2.950 euros la noche; una finca del siglo XVII en Porreres con capacidad para 16 viajeros, 9 habitaciones y seis baños y medio cuesta 3.992 euros la estancia; y hasta 5.000 euros tendrá que pagar el que alquile una casa de lujo en Bendinat. Antoni Barceló, presidente de la Asociación de Viviendas Turísticas de Baleares (HABTUR), confirma la tendencia en Mallorca: «Hay demanda de casas de alto standing, especialmente en esta isla. Es un sector en alza y va a aumentar con el vuelo semanal que viene de Estados Unidos, demandan según qué tipo de viviendas. El problema es que no hay tantas propiedades de esas características en Mallorca», apostilla Barceló.

Alquiler vacacional de lujo en Mallorca por 5.858 euros.

Para Natalia Bueno, presidenta de las API de Baleares, el problema de la vivienda en Mallorca no se solucionará hasta que las instituciones dejen de echar el freno a la construcción de vivienda social, que lleva en stand by desde los 90. «En Mallorca hay sueldos bajos, pero una fiscalidad similar a la del resto de países europeos; si a esto le sumas que no hay pisos asequibles y que muchos europeos tienen un poder adquisitivo más alto, se puede entender la situación en la que estamos. Los extranjeros se quedan con las casas, y nuestro hijos...», finaliza la responsable del Colegio de Agentes Inmobiliarios de la Propiedad.