Sara de la Rica.  | Pere Bota

3

Sara de la Rica dio este jueves una conferencia en el Meliá Palma Bay sobre la desigualdad de ingresos en España y los cambios para algunos colectivos traumáticos que están generando la globalización y la automatización en el mercado laboral. Sobre esos y otros temas de la actualidad económica balear ofrece su particular punto de vista.   

¿Subidas salariales para compensar la inflación o eso desestabilizaría aún más la economía?
—En general, en situaciones como la que vivimos se aconseja moderar un poco los salarios para no alimentar la espiral inflacionista. En un caso como este, en el que las causas de la    inflación están bien identificadas y se espera que los precios se moderen, sí es aconsejable moderar las subidas salariales.

Baleares es una región rica pero con la mitad de las pensiones en niveles mínimos. ¿Por qué?
—El ingreso medio de Baleares es superior a la media nacional. Como la incidencia de la pobreza extrema depende del ingreso mediano, esto implica que para no ser extremadamente pobre en Balears se han de tener ingresos o pensiones superiores a las de otras regiones. Por otra parte, las pensiones en Balears posiblemente son relativamente bajas porque dependen de los salarios en la vida laboral, y un modelo productivo muy centrado en el turismo no genera salarios elevados. La comunidad sí que genera riqueza, pero el modelo que genera esa riqueza no es en general de altos salarios y, por tanto, tampoco de altas pensiones.

¿La brecha salarial de género corre pareja a una brecha formativa en favor de la mujer?
—En toda España la brecha educativa está a favor de la mujer en cuanto al nivel educativo alcanzado, pues la proporción de ellas con estudios superiores es sensiblemente superior a la de los varones. Sin embargo, observamos una brecha de género muy relevante en intensidad laboral: las mujeres trabajan menos horas que los hombres, lo que provoca gran parte de la brecha salarial. Además, esa menor intensidad laboral es mayormente involuntaria, por lo que la erradicación de las brechas pasa necesariamente por erradicarlas en la intensidad laboral.   

¿Es pertinente el debate sobre la limitación de venta de vivienda a extranjeros para moderar los precios?
—Algunas ciudades, como Madrid, Barcelona, Bilbao, San Sebastián y también Palma sufren tradicionalmente de unos precios de la vivienda inasequibles para gran parte de la población. Es un verdadero problema, que además se acrecienta recientemente en algunas regiones como Balears o Madrid con la compra    por parte de extranjeros. Creo sinceramente que no se puede limitar la compra a ninguna persona; el problema no tiene fácil solución pero pasa por facilitar alquileres asequibles a colectivos con especiales dificultades, como los jóvenes.

PB260522004435.jpg

Conferencia. De la Rica ofreció este jueves una conferencia en el Meliá Palma Bay del Palau de Congressos de Palma. En la foto, la conferenciante entre la consellera Fina Santiago y el presidente del Cercle d’Economia, Josep Maria Vicens, que la presentó.

Masificación turística, ¿en qué punto deja de ser sostenible la actividad turística?
—Lo de ser sostenible o no un determinado nivel de actividad turística es siempre relativo y muy personal. Lo que es cierto es que el turismo en Balears genera una enorme riqueza, es un filón que se ha de aprovechar. Pero también es cierto que con los enormes recursos que esta industria genera se ha de invertir para hacer de esta comunidad una sociedad moderna pero también amable para su ciudadanía. Esto pasa por regular el turismo, favoreciendo el que genera mayor valor añadido y, por el contrario, no incentivando un modelo turístico masivo que pueda generar grandes incomodidades a su ciudadanía.

¿Es realista hablar de diversificación económica en Baleares?
—Es cierto que la potencia del turismo es un recurso natural que se ha de explotar, pues genera mucha riqueza. Pero sí creo que alrededor de este recurso es posible atraer quizá no industria pero sí servicios avanzados, que también generan mucho valor añadido. Para esto es necesario apostar por facilitar la implantación de empresas que puedan generar ese tipo de servicios. Otras regiones, como Málaga, lo están haciendo y no veo por qué no podría hacerse también en Balears. Es cuestión de hacia dónde se priorizan las inversiones.