Grabado con las lesiones cutáneas tan características pasados los primeros días de la infección. | M. À. Cañellas

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El servicio de Epidemiología de Baleares ha comunicado hasta 33 defunciones a causa de la COVID en la última semana. De éstas, 30 corresponden a una revisión de la mortalidad de los meses de enero y febrero y únicamente tres son recientes y sucedieron en mayo. Pese a todo, con los registros que se van actualizando y según un visor del Govern, en este 2022 habrían fallecido 280 personas por el virus. Sólo en el mes de enero serían 117, el tercero con el mayor registro en los más de dos años de pandemia. Y es que la mortalidad de esta séptima ola, provocada en su mayoría por la variante ómicron, sin apenas restricciones y con el gran grueso de la población vacunada, es similar a la de la primera (cuando se procedió a confinar a la población) y a la tercera, en invierno del año pasado.

Desde que el Ministerio de Sanidad aprobara el cambio de estrategia que dejaba atrás a la fase aguda de la pandemia, las hospitalizaciones se han mantenido controladas. Este jueves (como se recordará las cifras sanitarias se actualizan los jueves) había 128 personas ingresadas en un hospital de las Islas a causa de la COVID. de éstas, 120 estaban en planta y ocho en una UCI, donde la ocupación es del 2,3 %. En las residencias de mayores se contabilizaron 31 usuarios positivos, dos de los cuales han requerido hospitalización. Mientras que también hay 39 trabajadores positivos (27 en Mallorca, 7 en Eivissa y 5 en Menorca).

Por otra parte, este jueves se supo que la Comisión Europea propondrá que el coronavirus sea incluido formalmente en la lista de enfermedades profesionales en el sector de la asistencia sanitaria, social y domiciliaria reconocida por todos los Estados miembro.