Adiós a la exigencia del pasaporte COVID. | Jaume Morey

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Adiós al pasaporte COVID. Bares, restaurantes, ocio nocturno, gimnasios, acontecimientos culturales y visitas en residencias de personas mayores dejan de pedir desde este sábado el certificado para poder acceder. Aunque muchos residentes se habían tomado como una rutina más presentar el documento, sobre todo los camareros pueden respirar tranquilos porque, aseguran, algunos, «la mayoría se lo tomaba con resignación, otros ponían mala cara y los menos nos han montado verdaderos espectáculos», apunta Adela, copropietaria de un bar en la barriada de Pere Garau.

La decisión la tomó el Ejecutivo balear este jueves de manera sorpresiva, y que en un principio debería haberse mantenido hasta el 28 de febrero. El Govern apuntaba que el fin de esta medida esta motivado por la mejora de la situación epidemiológica en las Islas, tanto en lo que se refiere a incidencia como a situación hospitalaria que motivan. Desde que se aprobó la exigencia del pasaporte COVID se han vacunado unas 44.000 personas en la comunidad, viviendo los vacunódromos un auténtico boom en los 10 primeros días de vigencia del certificado, según explicó la consellera de Salud y Consumo, Patricia Gómez. «El certificado ha sido útil en los últimos meses para contener y suavizar el impacto de la sexta ola, tanto en los hospitales como en la economía», señaló.

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Coincide el fin de la obligatoriedad el pasaporte COVID con unos datos epidemiológicos ligeramente desalentadores en las Islas, con 874 casos nuevos y 9 fallecimientos, aunque 4 de ellos son del pasado mes de diciembre. La situación asistencial empeora, con 66 pacientes de COVID-19 ingresados en UCI, 4 más que la víspera, y una ocupación del 19,3 %, considerada de riesgo alto. Hay 291 hospitalizados en planta, 29 menos que el viernes. Atención Primaria sigue este sábado la evolución de 7.981 pacientes, que son 808 menos que la víspera. Los casos activos de COVID-19 son 8.338 en Baleares este sábado, 833 menos que el viernes.

Cinco comunidades autónomas -Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid y Extremadura- dejaron de hacer uso del pasaporte COVID, mientras que la bajada de contagios por coronavirus de las últimas semanas ha provocado que otras hayan decidido revocar la medida como ha hecho hoy Baleares. Así, Cantabria lo hizo el 19 de enero; el Gobierno de Canarias decidió este martes que el pasaporte COVID dejara de ser obligatorio, aunque va a pedir autorización judicial para que aquellos negocios que de forma voluntaria quieran seguir pidiéndolo a sus clientes puedan hacerlo, y así serán compensados con mejoras en los aforos; en Aragón salvo en visitas a hospitales y centros sociales; y Cataluña ha eliminado la obligatoriedad de presentarlo.

En Galicia es necesario el pasaporte para entrar a bares, restaurantes y locales de ocio nocturno: Murcia tiene un modelo voluntario; en Valencia dejará de ser obligatorio el 1 de marzo; en La Rioja es obligatorio para acceder a los restaurantes, bares, ocio nocturno, hospitales y residencias; en Navarra el pasaporte se exige para entrar en bares, restaurantes y locales de ocio nocturno; en el País Vasco ya no exigirá el pasaporte en ninguna actividad; Ceuta seguirá exigiendo el 'pasaporte covid' en el hospital, residencias de mayores y locales de ocio grandes; y Melilla lo mantiene en el interior de la hostelería y dentro y fuera de los locales de ocio nocturno.