Un tren de Serveis Ferroviaris de Mallorca. | CAIB

TW
2

Suspendidos, al menos de momento, los paros convocados en los trenes de Mallorca. El comité de empresa de Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM) ha anunciado esta decisión, aunque avisan que los reanudarán «con mayor virulencia» si no se producen avances. Así se ha expresado el órgano que representa a los trabajadores de la empresa pública, en un comunicado en el que apela a los partidos políticos «con compromiso de gobierno» para que sean ellos quienes fuercen cambios para no «dejar atrás al tren de Mallorca».

El comité ha definido este paso como un «punto y seguido en las movilizaciones», y ha manifestado que esperan que «el terremoto político y social» que han provocado arroje «en breve algún resultado». Los trabajadores han insistido en «la incapacidad del Govern para reaccionar», asegurando que siguen sin «dialogar» o presentar alguna propuesta, y sugiriendo que el comité destapó «sus intenciones de privatización de los fondos europeos destinados a nuevas líneas de transporte sobre raíles». Cabe recordar que la gestión pública del futuro tranvía era la reivindicación principal de esta huelga, así como una mayor inversión en la infraestructura ferroviaria y la mejora del servicio de SFM, especialmente ante la llegada de fondos europeos por la crisis derivada del COVID. En este contexto, los trabajadores de SFM han tildado de «provocación» el gesto del Govern en la última reunión hace unos días, porque «tras 80 días» en los que se les indicaba que se estaba trabajando una propuesta "resulta que ésta consiste en renunciar a lo anterior", las diferentes reivindicaciones del comité, "a cambio de vender una vez más el malogrado proyecto de tren a Artá».

Después de eso, «lo que dictaría cualquier manual del conflicto laboral ahora, sería un incremento de la intensidad de la huelga», han señalado desde el comité, si bien consideran que la afectación podría ser grave y «sería injusto para los viajeros insistir por una vía donde no hay nadie ni se les espera». Tras los cuatro meses de huelga, el comité cree que ahora «hay una alternativa», gracias al «apoyo social y la concienciación de sectores y grupos que han mostrado su apoyo», entre ellos Unidas Podemos y MÉS, que forman parte del Govern. Esos grupos, ha incidido el comité de empresa, «no pueden dejar que una materia troncal como el futuro del transporte sostenible se dirima en la oscuridad de la trastienda del Govern». Por todo ello, el comité de empresa ha decidido tomar esta pausa cerrando una primera serie de paros, pero permaneciendo «vigilantes y en demanda permanente de las evoluciones» y confiando en que el trabajo derivado del apoyo social genere frutos «que hagan innecesarias segundas partes».