El alumnado y profesorado con síntomas no tiene que acudir al centro educativo hasta tener el resultado negativo.

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Los colegios de Baleares cambian sus protocolos COVID ante el aumento de casos por la variante ómicron. Una de las principales novedades del documento que la Conselleria d'Educació, de acuerdo con la Conselleria de Salut, ha remitido a los centros educativos es que se dejará de hacer rastreos en las aulas y los centros no tendrán que enviar los listados de contactos estrechos. Por tanto, en el caso de educación infantil y primaria, independientemente del número de alumnos positivos dentro del aula, los contactos estrechos escolares no harán cuarentena ni es realizará ninguna prueba diagnóstica de cribado, a excepción de los casos de inmunosupresión.

En general, únicamente se realizará PDIA a los contactos estrechos vulnerables frente a la COVID-19 o que vivan en entornos vulnerables, embarazadas y personas con inmunosupresión, independientemente de su estado de vacunación, siempre que no hayan pasado la enfermedad los 90 días anteriores. En el caso de alumnado de 12 años o más, harán cuarentena aquellas personas tanto alumnado como personal docente y no docentes que, sin haber pasado la enfermedad los 180 días anteriores, no tengan la pauta de vacunación completa, y las personas con inmunosupresión.

Los centros de educación especial se consideran entornos vulnerables y se llevará a cabo el rastreo de contactos estrechos y los equipos educativos tendrán que enviar los listados a EDUCOVID. Este rastreo y seguimiento de los contactos estrechos escolares tendrà lugar por parte de EDUCOVID. En caso de necesidad de realizar PDIA al grupo, EDUCOVID planificará la gestión de la prueba.

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Ante la sospecha de contagio, el alumnado, profesorado u otro personal de los centros educativos con síntomas respiratorios compatibles con COVID-19, independientemente de su estado de vacunación o de haber pasado la enfermedad, tiene que consultar con su equipo sanitario si precisa una valoración y no tiene que acudir al centro educativo hasta tener un resultado negativo, finalizar el periodo de aislamiento mínimo de siete días después de un resultado positivo o tener la resolución de clínica si el diagnóstico es diferente a la COVID-19.

Las familias tienen que comunicar al centro educativo si su hijo/a es positivo por COVID-19 o hay sospecha que lo pueda ser. Al tener conocimiento por parte de la familia de un positivo de un grupo, el centro educativo informará al resto de las familias del grupo de la presencia de un caso en la clase y les indicará que el alumnado tiene que acudir con normalidad al centro, que durante los 10 días posteriores a la exposición tienen que extremar las precauciones, reducir en la medida de lo posible las interacciones sociales y utilizar de manera constante la mascarilla.

Cuando en un periodo igual o inferior a 7 días coexistan 5 casos o más en un grupo o se dé una afectación del 20 % o más del alumnado si el número de alumnos del grupo es inferior a 25, el centro educativo informará de la situación a EDUCOVID, que junto con la Dirección General de Salud Pública y Participación valorará las actuaciones que se tienen que seguir. Mientras se decide la estrategia a seguir, los alumnos del grupo afectado tienen que acudir al centro y se hará una valoración individual de cada situación.

Este viernes, Educació ha notificado un récord de casos en los colegios de las Islas. En la semana después de las vacaciones de Navidad se han registrado más de 800 bajas de profesores por contagio y más de 4.000 alumnos menores de 16 años positivos por coronavirus.