Interior de un restaurante.

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El Tribunal Superior de Justicia de les Illes Balears ha avalado la petición del Govern de exigir el certificado COVID-19 para acceder a la restauración, la medida entraría en vigor tras su publicación en el BOIB. A partir de esta fecha, los clientes tendrán que mostrar el documento que acredita que cuenta con la doble pauta de la vacuna contra el coronavirus. Según ha explicado el portavoz del Govern, Iago Negueruela, en rueda de prensa, será el propietario del local quien tendrá que controlar que todos los asistentes a su establecimiento disponen del certificado -también podría ser el documento que acredite que ha pasado la COVID-19 en los últimos seis meses o una PDIA realizada entre las 48 y 72 horas previas- y cotejarlo con el DNI. No obstante, no se podrá confirmar la validez del QR del pasaporte hasta que el Govern no termine de habilitar la aplicación 'Verificacovid'.

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Negueruela ha detallado que el Govern ya se está trabajando en dicho lector de códigos QR, que es como el que utilizan ya en otras comunidades, como Cataluña. Ha añadido que la Conselleria de Salud está trabajando para que esta aplicación pueda comprobar la veracidad de los pasaportes COVID, ya que actualmente lo que se hace en las discotecas es solicitar en los accesos el documento, sin poder constatar si es auténtico.

El portavoz ha hecho un llamamiento a quienes no se han vacunado para que lo hagan, porque «no es cuestión de opinión o creencias», sino de «responsabilidad». «Está demostrado que la salida es la vacunación (...), no queremos hacer más restricciones», ha concluido. El presidente de PIMEM, Jordi Mora, ha confirmado que son unos 2.500 los restaurantes que tendrán que controlar el acceso, por lo que ha pedido al Govern un protocolo claro sobre las obligaciones de los empresarios y trabajadores.