Balears lleva con el toque de queda en vigor desde el mes de diciembre. Es una de las pocas autonomías donde se aplica esta medida. | Pere Bota

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Fin al toque de queda. A partir del domingo que viene, día 6 de junio, se levanta en Baleares la medida más dura de todas las aprobadas para contener la pandemia. El Consell de Govern no volverá a pedir permiso al Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJIB) para mantener esta restricción y tampoco pedirá limitar al 50 % el aforo en los lugares de culto. Estas dos restricciones desaparecen esta semana y no habrá nuevas prórrogas.

Sin embargo, el Ejecutivo de Francina Armengol ha decidido continuar con otras dos limitaciones. Seguirá habiendo controles sobre el número de personas que se podrán reunir en el ámbito social y familiar. Ahora mismo solo se autorizan encuentros de seis personas en espacios interiores, que pueden ser de ocho en el exterior. El Govern ha aprobado este lunes una subida significativa de este número tanto en interiores como en exteriores. Así queda en diez personas en interiores y quince en exteriores.

El Govern reforzará la vigilancia para perseguir botellones tras el fin del toque de queda. Así lo ha avanzado el portavoz del Ejecutivo balear Iago Negueruela en la rueda de prensa posterior al Consell de Govern.

La otra restricción que quiere mantener el Govern tiene que ver con los controles en los puertos y aeropuertos. El Ejecutivo quiere seguir exigiendo una prueba diagnóstica negativa a todo el que llegue de la Península, aunque en lugar de PCR se podrá presentar un test de antígenos.

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Los ya vacunados o quienes hayan pasado la enfermedad tampoco deberán presentar PCR o equivalente. Tampoco deberán hacerlo quienes vengan de otras comunidades en las que la incidencia acumulada sea inferior a los 60 casos por cada 100.000 habitantes. Solo la Comunitat Valenciana y Ceuta cumplen por ahora estos requisitos.

Esta semana volverá a ser clave en la nueva desescalada de la hostelería. Con el comercio funcionando casi con total normalidad, toca mirar a la restauración, donde se mantienen duras restricciones. El Govern convocará de nuevo a la Mesa de Diálogo Social para proponerles las nuevas limitaciones, que muy probablemente irán en varias direcciones.

Más por mesa

Es probable que se amplíe el número de personas que están en una mesa, que ahora mismo es de solo cuatro comensales, pero también se está analizando la conveniencia de ampliar el aforo permitido en los interiores y la ampliación del horario de cierre hasta las 23.30, si bien esta medida no afectará a los bares y restaurantes del centro de Palma, donde las terrazas deben retirarse a las 23.00 horas.

El gran debate será, de nuevo, si se permite la apertura del interior de bares y restaurantes por la noche. Los representantes de las asociaciones de hostelería ya pidieron poder abrir desde hace una semana, pero el Govern se mostró inflexible en este asunto.
Los responsables sanitarios del Ejecutivo alertan de que esta posibilidad sigue siendo muy arriesgada porque la combinación de interior y supresión de mascarilla es un vector claro de contagios.