Una enfermera vacuna a una mujer con AstraZeneca. | Alejandro García

La vacuna contra la COVID-19 ha supuesto un gran alivio para las personas que ya han sido inmunizadas; aunque existe el riesgo de que puedan volver a contagiarse, este es más pequeño, y la enfermedad se pasa de forma más leve. Sin embargo, aún existen muchas dudas y una de ellas es si estas personas tendrán que volver a vacunarse.

El especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, Joan Carles March, explica que «aún no se sabe cuánto durará la inmunización de las actuales vacunas y su efectividad ante nuevas variantes». Por ello, advierte que «no podemos descartar que sea necesario una tercera dosis en el 2022. Tampoco sabemos qué variante va a pervivir y cómo va a afectar ello a la necesidad de volver a vacunarse».

En este sentido, explica que se está trabajando en ello. «Por un lado, con la vacuna española. Por otro, con inmunógenos basados en la tecnología del ARN mensajero contra las nuevas variantes del coronavirus».

March señala que «el aumento de mutaciones con el potencial de reducir la eficacia de las vacunas requiere una aceleración de los esfuerzos para desarrollar vacunas contra esas variantes. Las vacunas COVID de próxima generación podrán usarse para proteger a las personas que no han sido vacunadas anteriormente o servir como refuerzos en el caso de que la inmunidad se reduzca con el tiempo».

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El especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública expone que «se han lanzado planes de actualización de las vacunas para que también actúen sobre las variantes como las de Sudáfrica y Brasil. También se contempla que las vacunas contra la COVID-19 tengan que actualizarse con regularidad, como ocurre con la gripe».

La vacuna española

En el caso de la vacuna española, sostiene que «debería ser más inmunogénica que las que existen ahora, porque además incluye varias proteínas del virus».

March precisa que «cualquier vacuna que induzca inmunidad en las mucosas respiratorias, puede durar, como mucho, tres años; un periodo que habrá que actualizar, igual que las propias vacunas, cada año -como sucede con el virus de la gripe-, en función de las variantes que surjan».

En concreto, la vacuna española incluye las mutaciones de los virus del Reino Unido, Sudáfrica y Brasil; y seguramente también de alguna variante de EEUU que ha aparecido en California y Nueva York.