Francina Armengol en una reunión en Ibiza. | Daniel Espinosa

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La consellera de Presidencia del Govern balear, Mercedes Garrido, ha asegurado este viernes que la comida celebrada el pasado lunes en la sede del Ayuntamiento de Ibiza, en Can Botino, con presencia de la presidenta Francina Armengol, «no es sancionable». A preguntas de los medios, Garrido ha subrayado que todos los decretos publicados establecen como excepción expresa las reuniones laborales o institucionales.

En este sentido, la consellera ha señalado que mientras no se haga uso de la mascarilla «únicamente» cuando se come o se bebe, se mantengan las distancias y se permanezca en un lugar ventilado, una reunión laboral «no incumple la normativa».

El alcalde, Rafa Ruiz, también ha rechazado que se incumpliera la normativa y ha destacado que en esa comida se «aprovechó el poco tiempo» que tenía Armengol para hacer llegar la información necesaria a empresarios de la isla sobre una ayuda «histórica».

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«Fue una reunión privada, sin focos, para ver cómo se puede ser más ágil», ha dicho Ruiz, que también ha aclarado que los comensales fueron elegidos por el Govern balear. Asimismo, Garrido ha querido diferenciar entre las reuniones sociales o familiares y aquellas que se producen en un centro de trabajo, como fue el caso de la celebrada el pasado lunes en Can Botino, ha dicho.