Vista de las terrazas de varios bares de Palma tras la reapertura. | Efe

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La reapertura de la restauración en Baleares desde este 2 de marzo está condicionada a toda una serie de medidas especiales, que el Butlletí Oficial de les Illes Baleares publicó el pasado 27 de febrero y que, entre otras cuestiones, no les permite vender bebidas alcohólicas para el consumo fuera del establecimiento.

La normativa actual también prohíbe que los bares y restaurantes suministren bebidas alcohólicas en los pedidos para llevar y en el servicio a domicilio, aunque recoge la excepción en caso de que estos pedidos se sirvan con comida.

Este jueves en rueda de prensa la consellera de Presidència, Mercedes Garrido, ha asegurado que el objetivo de la medida es que evitar que la calle se convierta en la extensión de los bares después de la hora de cierre, estipulado a las 17:15 horas -sólo se pueden admitir comandas hasta las 17:00-. A partir de este fin de semana, se llevará a cabo un operativo especial de vigilancia por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para controlar que esta, y otras medidas sanitarias, se cumplen por parte de la ciudadanía y de los establecimientos.

Cabe señalar que la restauración tiene como hora de cierre la legalmente autorizada y no pueden superar en ningún caso las 00.00 horas. Entre el cierre de las terrazas y las diez de la noche sólo está permitida la actividad del servicio take away y a domicilio. Entre las diez y las doce, sólo se permite el servicio a domicilio.

En cuanto al uso de las terrazas, que se pueden abrir hasta el 50 por ciento, cada mesa sólo podrá ser utilizada por cuatro clientes, de un máximo de dos núcleos de convivencia.