Agentes de policía durante la concentración del pasado martes en Palma en apoyo al rapero Hasél. | Jaume Morey

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La Delegación del Gobierno ha impuesto sanciones que suman 16.218 euros a 21 personas que presuntamente cometieron infracciones durante las concentraciones de apoyo al rapero encarcelado Pablo Hasel celebradas la semana pasada en Palma y Mahón.

Han sido sancionados 18 de los asistentes a la concentración que tuvo lugar en la plaza de España de Palma el 16 de febrero, que tendrán que hacer frente a sanciones por un total de 13.816 euros.

Esta concentración fue comunicada fuera de plazo a la Delegación del Gobierno, que no la autorizó.

Tres de los participantes se enfrentan a multas de 1.200 euros cada uno por desobediencia grave, puesto que se negaron a abandonar el acto a pesar de reiteradas advertencias de la policía, además de ignorar varias solicitudes para que mostraran su documentación a los agentes.

A otros dos manifestantes se le han abierto dos expedientes a cada uno con sendas multas por un total de 901 euros por desobediencia y falta de respeto a los agentes, a quienes insultaron e increparon.

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También se han abierto dos expedientes por desobediencia y obstrucción a una persona que, además de rechazar la orden de abandonar el lugar, interfirió cuando los agentes trataban de identificar a otro asistente. Se enfrenta a multas que suman 1.202 euros.

Doce manifestantes más han sido expedientados por desobediencia grave por ignorar el llamamiento a disolver la concentración y serán sancionados con 601 euros cada uno.

En cuanto a la concentración de Mahón, que se celebró el mismo día, martes 16 de febrero, en la Plaza de la Miranda, no había sido comunicada a la dirección insular del Estado en Menorca, recuerda la Delegación del Gobierno.

Ha sido expedientada una persona por desobediencia grave, ya que su negativa a desistir de celebrar el acto generó un tumulto, por lo que se le impone una multa de 1.200 euros.

A otros dos asistentes se les imponen sendas sanciones de 601 euros por desobediencia al rehusar obstinadamente atender las órdenes de la Policía.