La presidenta Francina Armengol durante una intervención en el pleno del Parlament. | Pilar Pellicer

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El pasado año, marcado por la pandemia, se notó en la actividad legislativa. El Govern, más allá de medidas legales relacionadas con la COVID-19, únicamente remitió una ley al Parlament: la de Presupuestos. Este año (y a ser posible, durante el periodo de sesiones recién iniciado) remitirá hasta ocho leyes a la Cámara, entre ellas la de protección de animales domésticos.

La mayoría fueron iniciadas en la anterior legislatura pero no llegaron a concretarse o sufrieron modificaciones, como la Ley de Consells o la de Educación. La próxima semana, previsiblemente el miércoles, los partidos de la mayoría que gobierna las islas se reunirán y definirán prioridades.

Además de las dos leyes anteriores (y de la que protege a los animales domésticos y que está prácticamente cerrada por parte del Govern pero añadirá enmiendas de los grupos), el resto son la ley que regulará las adicciones (y que no se limitará sólo a las drogas, sino que aludirá a las ludopatías), también se incluyen la Ley de la Ciencia, una que modificará la actual ley de juventud (depende la Conselleria d’Afers Socials y se llamará, previsiblemente, Ley de Ocio y Juventud), la ley de Consumo y una que pretende regular el papel de los perros de asistencia.

Perros guía y entrenados

Esta ley, diferente a la de animales domésticos, regulará las condiciones y protocolos de los canes que acompañan a personas que precisan atención y que nos son únicamente las que tienen alguna discapacidad audiovisual. También, según se ha explicado a este diario, de personas que (por ejemplo) sufren subidas o bajadas de azúcar de las que se aperciben antes perros entrenados al efecto.

El Parlament, sujeto a la restricciones por la pandemia, celebra el próximo martes su primer pleno del nuevo periodo de sesiones.