Los trenes se limpian y desinfectan tras cada viaje. | P. Pellicer

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La Conselleria de Mobilitat aseguró este jueves que la ocupación registrada en la línea de metro entre Palma y la UIB durante los meses de septiembre y octubre «ha estado siempre por debajo de los límites establecidos por la Conselleria de Salut». Además, los límites de capacidad fijados para el Archipiélago «son de los más restrictivos del Estado».

La ocupación del metro de la UIB fue de entre 61 y 137 pasajeros durante el mes de septiembre y de entre 130 y 162 usuarios en octubre, cuando las directrices de Salut motivadas por la pandemia establecen un tope de 144 viajeros en los convoyes de dos vagones, de 218 en los de tres vagones y de 288 en los de cuatro. «Por lo tanto, en ningún caso se ha llegado a los máximos permitidos», concluye el Ejecutivo.

Protestas

La información facilitada por el Govern se debe al revuelo que originó una fotografía publicada en las redes sociales por una usuaria el lunes en la que se apreciaba cómo la gente viajaba hacinada en el metro. Mobilitat ya señaló que fue algo «puntual». Según el Ejecutivo, el tren que ha registrado una mayor ocupación en los últimos dos meses fue el 8 de octubre. Asimismo, recalca, desde el martes todos los convoyes del metro circulan con cuatro vagones.

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50 por ciento de pie

La normativa establecida por Salut en el transporte público fija que se pueden ocupar todos los asientos y reduce a la mitad los pasajeros que pueden viajar de pie (dos personas por metro cuadrado). «Están en la misma línea y hasta son más restrictivas de las que se siguen en los distintos servicios ferroviarios del Estado», asegura Mobilitat, que detalla que los gestores de las redes autonómicas de ferrocarril de Catalunya, de València o de Bilbao, por ejemplo, permiten hasta un 100 por cien de la ocupación. Asimismo, indican que en el metro de Madrid y Sevilla pueden viajar tres personas por metro cuadrado frente a las dos del de Palma.

Recomendaciones a los usuarios y un «estricto protocolo» de limpieza

Mobilitat recuerda asimismo que los límites al número de viajeros se complementan con recomendaciones a los pasajeros y «un estricto protocolo de limpieza» por el cual, ya desde antes de que se declarara el primer estado de alarma, todos los convoyes son limpiados y desinfectados una vez llegan a la estación intermodal. Además, dentro de los trenes no se puede beber ni comer.