La Cruz Roja entrega comida a domicilio a las mujeres en situación de prostitución. | Redacción Local

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El Govern balear quiere que Madrid se implique en dar apoyo y atención a las prostitutas, que no deberían poder ejercer desde el pasado 29 de agosto a raíz de una resolución de la Conselleria de Salut, que prohibía su actividad con el objetivo de frenar el avance de la pandemia. Con este fin, la consellera de Presidència, Cultura i Igualtat, Pilar Costa, envió pocos días después de decretarse la prohibición una carta a la ministra de Igualdad solicitándole ayuda.

En la misiva, dirigida a la ministra Irene Montero, Costa recuerda que en las Islas se acordó «suspender todas aquellas actividades que faciliten o posibiliten el ejercicio de la prostitución, como por ejemplo prostíbulos, clubes de citas, sitios con espacios reservados a contactos, etcétera, por lo que permanecerán cerrados al público este tipo de establecimientos, con independencia de la licencia de actividad bajo la que operen». Por lo tanto, añade Costa, «solicitamos al Gobierno de España su colaboración económica para dar apoyo y atención a las mujeres que a partir de ahora necesitarán ayuda en ámbitos como la alimentación o la vivienda».

Sin alternativa

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Médicos del Mundo es una de las entidades que trabajan para la reinserción social de las prostitutas. Su coordinadora en Baleares, Belén Matesanz, explica que pese a la resolución del Govern se sigue ejerciendo la prostitución. «Aquí no hay licencias específicas para clubes de alterne o locales de citas. Los establecimientos de prostitución operan con licencias de locales de copas, de espectáculos o de restaurantes, por ejemplo, y aunque es cierto que una parte han cerrado hay muchos que siguen abiertos. Además, también están las prostitutas que ejercen en pisos, sin licencia, que siguen abiertos».

Matesanz indica que las mujeres están «atrapadas». «No quieren ejercer, pero están en una situación muy complicada y no tienen alternativa. En muchos casos no tienen papeles (nacionalidad española), de manera que les resulta imposible acceder a las ayudas públicas. De hecho, si no disponen de una cuenta corriente ya no pueden tener ayudas. Por otro lado, muy pocas de las que han solicitado el Ingreso Mínimo Vital (la prestación que el Gobierno habilitó para prevenir el riesgo de pobreza y de exclusión social) han obtenido respuesta. Y sin una resolución que se las deniegue tampoco pueden pedir la Renda Mínima d’Inserció». La Renda Mínima d’Inserció es una ayuda autonómica con el mismo fin que el Ingreso Mínimo Vital.

Matesanz señala que Médicos del Mundo y otras entidades que auxilian a las prostitutas tienen reuniones pendientes con las instituciones para ofrecer alternativas que permitan a las mujeres abandonar la prostitución. «Precisamente aguardamos la respuesta del Gobierno a la carta de Pilar Costa para saber cómo podemos actuar». Sin los recursos de Madrid, «ofrecerles una alternativa viable es casi imposible», asegura.

Por otro lado, fuentes del Govern informan de que el Institut Balear de la Dona y Afers Socials han concedido distintas ayudas (pisos del IBAVI y servicios que les permitan regularizar su situación y acceder a las ayudas públicas a las entidades que trabajan con prostitutas) para facilitar su reinserción.