Los estudiantes deben tomar medidas de precaución para evitar contagiarse de coronavirus. | Ultima Hora

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El inicio del curso escolar se aproxima y existe cierto temor a que esto pueda provocar un incremento de contagios de COVID-19. La coordinadora de Pediatría del IB-Salut, Marga Cañellas, sostiene que «los niños deben de participar en las acciones preventivas habituales para contener la expansión de la infección».

En este sentido, recomienda que los menores conozcan los protocolos establecidos por su centro escolar para evitar la propagación del coronavirus, respetando directrices establecidas por su centro escolar.

Además, destaca la importancia de que los padres tomen la temperatura en casa cada día a sus hijos y nunca llevarlos con una temperatura igual o superior a los 37,5º. También es fundamental no llevar a los menores al centro escolar si estos presentan síntomas compatibles con la COVID-19 (fiebre, dolor de garganta, tos, rinorrea, falta de sentido del olfato o del gusto, mialgias, diarrea, vómitos, abdominalgia...).

El uso de mascarillas en mayores 6 años, siempre que las características del niño lo permiten, es otra de las claves para evitar contagios.

Además, Cañellas insiste en la necesidad de fomentar la higiene estricta de las manos y en aquellos casos que sea posible fomentar el uso frecuente de solución hidroalcohólica. La conferencia sectorial mixta ha acordado que los niños deben lavarse las manos como mínimos cinco veces al día las manos mientras están en el colegio.

También es muy importante e«vitar el uso compartido de material escolar y asegurar grupos estables 'burbuja' dentro y fuera del centro escolar, evitando a la salida del colegio juegos con otros niños que no sean de su grupo estable».

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La coordinadora de Pediatría del IB-Salut también sostiene que «desde las escuelas también se deben asegurar la aplicación de todas las medidas consensuadas para evitar un repunte de casos». Para ello, explica que «es necesario asegurar circuitos separados de entrada y salida, favorecer la entrada escalonada en el recinto escolar de los alumnos, ventilación frecuente, limpieza y desinfección de aulas».

Además, apunta que «en el caso de detección de una sospecha de infección por COVID en la escuela se han diseñado circuitos alternativos y seguros para dar una respuesta ágil ante la sospecha y/o confirmación de los casos».

También recuerda que se han establecido comisiones de salud permanentes entre la Conselleria de Salut y los centros educativos para dar soporte a las escuelas y un teléfono de contacto para aclarar dudas y dar soporte a los centros docentes.

¿Deja secuelas la pandemia en los niños?

Preguntada por si la pandemia está dejando secuelas en los niños, responde que «desde el punto de vista del número de casos y la gravedad de la COVID-19 en los niños parece que el curso es más leve que en los adultos, siendo las secuelas físicas secundarias a la infección menos probable».

No obstante, advierte que «sí debemos evitar son los daños colaterales derivados de la pandemia COVID 19 y de las medidas que adoptemos para contenerla. Los niños sufrieron el confinamiento más duro que ningún otro ciudadano español durante la primera oleada. Los niños, aunque resilientes, sufrieron tanto como o más que los adultos secuelas emocionales impactantes que difícilmente olvidarán: estuvieron mas de 50 días sin salir a la calle y a muchos niños de ellos les supuso la aparición de trastornos del sueño, ansiedad, aumento del tiempo delante de las pantallas, etc..».