Norbert Fiebig estuvo el pasado domingo en Palma invitado por el grupo Iberostar. | Wyrwa

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Norbert Fiebig (Jahrgang, 1959) es presidente de la patronal de las agencias de viajes y grupos turísticos alemanes desde 2014. Ha vivido en menos de un año la crisis de la quiebra de Thomas Cook y ahora el impacto brutal de la COVID-19 en la industria turística europea y mundial. Se muestra sorprendido por su evolución y los efectos negativos a nivel empresarial, pero también se muestra optimista. En el camino van a quedar cientos de empresas por los vaivenes del mercado vacacional y la falta de liquidez.

¿Qué pronóstico hace para la temporada 2020?

—La pandemia ha causado un gran revuelo en el mundo de los viajes. Estamos muy contentos de la apertura de fronteras comunitarias, porque la actividad se va a recuperar de forma progresiva. Los destinos vacacionales más populares para los alemanes y que han superado la crisis, caso de Mallorca, serán los primeros en reactivarse.

¿Cómo valora las ayudas del Gobierno alemán a la industria turística?

—Esta crisis golpeó a las agencias de viajes muy duramente, principalmente porque la inactividad en afectó a 160 países. Todos los operadores tendrán que hacer frente a pérdidas de ventas de 20.000 millones de euros, sólo desde mediados de marzo hasta finales de agosto. El Gobierno alemán ha adoptado numerosos paquetes de ayuda que proporcionan apoyo al sector turístico. Sin embargo, todavía no se han abordado adecuadamente los problemas específicos de la industria de los viajes. Aquí, nosotros como DRV estamos todavía en un intenso intercambio con los políticos para obtener la ayuda apropiada. Hay mucho en juego, como el futuro de 11.000 agencias de viajes alemanas y 2.300 operadores turísticos por la crisis del coronavirus.

¿Creía que la actividad en el sector se reactivaría tan rápido?

—El desarrollo de la pandemia ha sido muy dinámico desde el principio. Teniendo en cuenta el nivel de infección en cada país y también la forma en que lo afrontan, ya se han producido las primeras aperturas, siempre bajo la premisa de que la salud es la máxima prioridad. Ahora hay evitar que haya otra segunda ola de coronavirus.

¿Deben los hoteleros hacer ofertas para incentivar las ventas?

—Los turistas alemanes tienen experiencia en viajes y son sensibles a los precios. Sin embargo, el precio del paquete turístico siempre tiene que ser convincente.

¿Es lógico que se siga cobrando la ecotasa en la actual coyuntura?

—La sostenibilidad y la ecología son temas que no han perdido nada de su importancia. Mirando hacia el futuro, es importante encontrar un equilibrio entre ecología, economía y sociedad. En Alemania vemos un creciente interés en los productos de turismo sostenible y ecológico. Al mismo tiempo pensamos que tras esta crisis las instituciones deben examinar y comprobar su eficacia.

¿Un destino vacacional tiene que tener ocio nocturno?

—El coronavirus ha cambiado toda nuestra vida, tanto en lo que respecta a las vacaciones como en la vida cotidiana. La protección de la boca y la nariz es ahora algo normal, así como el mantenimiento de la distancia y las normas de higiene. Los eventos más grandes aún no están permitidos y la visita a bares y restaurantes sólo es posible en Alemania bajo ciertas condiciones. Sin embargo, la gente anhela la variedad y la relajación en las vacaciones. Con este telón de fondo y para evitar una segunda oleada es necesario adherirse sistemáticamente a estas medidas prescritas de seguridad.

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¿Prevé más quiebras como la de Thomas Cook?

—La pandemia actual es un desafío sin precedentes para el mundo entero. El turismo es una de las industrias más afectadas, de ahí que este 2020 será un año muy difícil. Espero que todos salgan de esta crisis lo mejor posible y que la infraestructura eficiente no se vea dañada.

¿Cómo analiza la situación de las agencias de viajes?

—La situación de las agencias de viajes en Alemania es realmente dramática. Básicamente han estado operando sin ingresos desde principios de marzo. Es por ello, que pedimos urgentemente ayudas del Gobierno, ya que en caso contrario veremos quiebras. Incluso en esta crisis, el valor añadido de las agencias de viajes es una vez más evidente por la calidad de su asesoramiento.

¿Cómo están actuando los destinos vacacionales?

—Va a ser un verano diferente a los que conocíamos. Mucha gente pasará sus vacaciones en su propio país y no viajará al extranjero. Queda por ver cómo evolucionarán los precios al final. Siempre es relativamente fácil bajar el precio, pero es más difícil volver a subirlos.

¿Los turistas se adaptarán a los protocolos de la COVID-19?

—Creo firmemente que los viajeros se adaptarán sin problemas.

¿Baleares es un destino seguro?

—Los psicólogos dicen que especialmente en situaciones de crisis la gente confía en lo familiar. Mallorca es uno de los destinos más populares y ha hecho bien los deberes para ser un destino seguro para los alemanes.

¿Qué balance hace del plan piloto del Govern?

—El balance es positivo porque se han probado los protocolos anticoronavirus de forma satisfactoria.

¿Qué opina de la bajada de tasas aeroportuarias de AENA?

—Es una medida que mejora la relación precio-calidad en los destinos vacacionales españoles.