Representantes de Restauració CAEB, este jueves en el Borne. | T. Ayuga

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El sector de la hostelería y restauración de Baleares estima que podría tardar unos 500 días en recuperarse de la crisis ocasionada por la COVID-19, porque muchos negocios no podrán abrir esta temporada, ha asegurado el vicepresidente de Restauración CAEB, Juan Miguel Ferrer.

Representantes de las patronales del sector en las islas -Restauración CAEB, PIMEM Restauración y ASCAIB- han planteado juntos una batería de reivindicaciones al Gobierno central, presentándolas esta mañana en la sede de Palma de la Delegación del Gobierno en Baleares, para «intentar garantizar la subsistencia del sector hostelero» en la crisis del coronavirus.

Las patronales de restauración y hostelería de Baleares, que se han sumado a los actos de reivindicación que se han celebrado simultáneamente en toda España, consideran esenciales varias medidas «para intentar ir saliendo del problema del COVID-19 y reiniciar la actividad».

El objetivo es «intentar salvar el máximo de trabajadores y de empresas posibles en un sector muy vinculado al turismo».

«Somos el sector que ha pillado el COVID con más fuerza por las restricciones y por el turismo, y es uno de los sectores que más tardará en recuperarse, calculamos que la recuperación tardará unos 500 días», ha asegurado Ferrer. El cálculo de más de año y medio se basa en que «muchos negocios no van a abrir este año y necesitarán todo el año que viene para poder abrir».

Reivindican sobre todo «claridad con los ERTE» porque consideran que las normas que se han ido aprobando en relación con los expedientes de regulación temporal de empleo «no son claros».

Piden extenderlos hasta diciembre y que los trabajadores afectados puedan entrar y salir de ellos «en función de la productividad», así como que pasen de fuerza mayor a productivos sin tramitación.

Ferrer ha destacado que en esta petición patronales y sindicatos van juntos «porque va pro empresa y pro empleado».

Piden además un «plan de reconversión de choque» que para el sector de restauración que pase por la formación; un IVA superreducido de entre el 7 y 9 %, «para ayudar al consumo interno y la tesorería de las empresas"; así como que se les aplique un Plan Marshall apoyado en los fondos europeos.

Otra reivindicación es que la administración habilite microcréditos rápidos para pequeñas empresa y autónomos.

Ferrer ha denunciado que la línea de ICO habilitada «no está funcionando» y los créditos «no llegan al sector y llega muy restrictivos, con interés muy alto, y formas de papeleo muy severas». Las patronales piden que los avales de la administración sean más altos, mejores condiciones y más agilidad.

El sector de la hostelería y la restauración considera que con estas medidas se podría abrir incluso antes del 1 de julio.

Ante la petición por parte del Govern al Gobierno central de que puedan llegar turistas a Baleares antes de esa fecha fijada en el 1 de julio por el ejecutivo central, Ferrer ha expresado el apoyo de las patronales.

Ferrer considera que el Govern dispone de la información para saber si esa petición se puede formular y ha destacado que hasta el momento «han sido muy cautos».

«Hemos sido unos privilegiados en Mallorca y de las zonas de Europa que antes nos podremos abrir», ha asegurado y ha añadido que la población de «Alemania tiene una predisposición absoluta de poder venir».

«Si el Govern se ve en facultades de poder abrir, le ayudaremos, pero necesitamos una reglas del juego claras en los ERTE para saber si podemos abrir y a qué estamos jugando», ha insistido.